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Nota de Prensa 1 (Revista Ñ)

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Presentación de Nuevo Disco (Portal 5900)

 

Eduardo Elia presenta su tercer cd, ésta vez en formato de dúo, junto al talentoso contrabajista Cristian Andrada.  

Situada en los límites del free jazz y transitando por los más diversos climas y texturas a través de sus diez pistas, la música de “We see” se caracteriza por la forma en la que se concibe el tiempo y la armonía, intentando establecer un diálogo entre la tradición y la visión actual de este dúo, destacando la improvisación como recurso preponderante.

Eduardo Elia, piano

Cristian Andrada, contrabajo

 

 
Eduardo Elia

Piano

Eduardo Elia es egresado de la Escuela de Música Popular “La Colmena” (Córdoba), y cursó estudios de perfeccionamiento en la Escuela de Música Contemporánea “Berklee Internacional Network”(Buenos Aires) y  en la Berklee College of Music de Boston (Massachussets) para la que fue becado.

Aunque sus dos grandes maestros fueron  Luis Lewin (Córdoba) y Ernesto Jodos (Buenos Aires), tomó clases privadas de piano con pianistas de la talla de  Laszlo Gardony (Boston), Neil  Olmstead (Boston), Tino Derado  (New  York).

En 2007 se presenta con su cuarteto en el Festival de Jazz de Rosario, participación que motivó la propuesta del sello Blue Art de editar su primer CD “Callado” en 2008.

Participó también en las tres ediciones del Córdoba Jazz Festival (2009, 2010 y 2011),  en el Buenos Aires Jazz 2011, y se presenta habitualmente en Córdoba con proyectos propios o colaborando con proyectos de otros músicos cordobeses.

Paralelamente a su actividad como músico y docente en la escena local cordobesa,  forma en 2009 un trío con dos reconocidos músicos de Capital Federal, Jerónimo Carmona en contrabajo y Carto Brandánen batería, con los que graba su segundo CD “El yang y el yang”, editado en 2011.

 

Web: http://www.myspace.com/eduardo.elia

 

Cristian Andrada

Contrabajo 

Estudió composición en la Universidad Nacional de Córdoba y contrabajo en el Conservatorio Provincial de Córdoba. Posteriormente fue alumno de Gustavo Lorenzatti (Cba), Mariano Otero, Hernán Merlo y Jerónimo Carmona (Bs As).

Como contrabajista de música clásica participo en Orquesta Sinfónica Juvenil de Córdoba,Orquesta de la Universidad Nacional de Córdoba (solista), luego integró Orquesta Sinfónica de Córdoba relizando destacados conciertos como la presentación de la pianista Martha Argerich(2004) el pianista Bruno Gelber , el tenor Marcelo Alvarez (2004 Orfeo Superdomo) , también participó en importantes Operas, Conciertos Sinfónicos y Ballet, además integró Orquesta Metropolitana de CórdobaOrquesta de Cámara U.T.N., Ensamble de Cámara de Córdoba entre otros.

En el año 2005 Recibió una beca completa, para estudiar contrabajo en el Conservatorio de Rotterdam –Holanda (CODARTS) con el profesor Hans Roelofsen (solista Filarmónica de Holanda). En Holanda participo en diversas agrupaciones de cámara y en los proyectos “Rotterdam Young Philarmonic” (Teatro Dolen Rotterdam 2006-Teatro Leiden 2006) y “Rotterdam Jazz Symphonic Orchestra” (Teatro Lantaren Rotterdam-2006) toco con diversas agrupaciones en las ciudades Amsterdam, Rotterdam, Zwolle y Leiden.

En Holanda también se perfecciono en el campo del Jazz asistiendo a clases particulares con el contrabajista Stefen Lievestro. También realizo Master Clases con Hein van de Gein y Victor Kaiatu.

En Córdoba estudio improvisación con Eduardo Elia. Participo en el Festival de Jazz del Bolsón,Festival de Jazz de RosarioFestival de Jazz de Córdoba.

Como contrabajista y compositor lidero por cuatro Años “Nada de Cuanto” (Mariano Velez, Martin Dellavedova y Ricardo Cassinelli).

Integra el “Lucas Acuña trío” y fue parte del “Eduardo Elia Cuarteto”, con el que realizó la grabación del disco “Callado” en 2008.  

En 2009 edita su primer disco “Yuyos”, en formato de quinteto y conformado íntegramente por música de su autoría.

En 2012 edita su segundo disco “Ondo”, en formato de sexteto y contando tanto con músicos de Córdoba como de Buenos Aires.

 Web: http://www.myspace.com/cristianandrada

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Jazz multiplicado por cuatro (Tiempo Argentino)

Dentro del amplio espectro de lo que se denomina jazz contemporáneo, el cuarteto Suárez, Socolsky, Heinrichsdorff, Dawidowicz aborda un estilo en el que el ascetismo tímbrico lo acerca a algunos parámetros como los que impusiera Miles Davis, y que hoy estarían representados por Dave Douglas, por ejemplo. 

Y estas menciones no son casuales ya que si bien Mariano Suárez con su trompeta y su flugelhorn llevan en cierto modo la parte melódica, es la interacción con el piano de Pablo Socolsky, las guitarras el bajo y la mbira de Kay Heinrichsdorff y la batería y la percusión de Pablo Heinrichsdorff la que consigue una unidad armónica y un equilibrio sonoro en el que apenas suele sobresalir un instrumento sobre otro. Un notable álbum debut.

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La Trova Rosarina se hizo tango (Clarín)

En el libro interior, el historiador Sergio Pujol reflexiona con sapiencia que si “Mirta de regreso” hubiera tenido otro ritmo, otro fraseo y otra época, habría podido ser el éxito de algún cantor de los años 40. ¿Y no pudieron ser de un gran tango estos versos de “El témpano”? “Recuerdo la quietud de la tierra / la quietud de estar adentro / Se cree más en los milagros / a la hora del entierro”. El autor de ambas canciones, Adrián Abonizio, uno de los nombres de la mítica Trova Rosarina, concreta ahora ese potencial y vuelca sus letras y su voz decididamente al tango.

Tangolpeando es el título del primer disco de tangos de Abonizio, en íntima sociedad con el guitarrista Rodrigo Aberastegui. Todos propios, componen un trabajo que oficia de regreso tras una ausencia de seis años. Ese lapso pasó desde su recorrido por algunas de sus mejores canciones, cantadas por él mismo, en Extraño conocido. En el medio, el Abonizio escritor dejó en un segundo plano al cantautor.

En su excursión tanguera, Abonizio vuelve a cantar como un trovador de bar, con un tono medio ajeno a cualquier ampulosidad, y confidente. Tangolpeando es sencillísimo en su instrumentación y en estructuras. El rosarino entrelaza historias con la mira puesta en Edmundo Rivero como faro. Y el eje está puesto en el enorme letrista que Abonizio fue y es.

Allí radica la principal novedad y encanto de Tangolpeando. Abonizio elude la réplica de historias ya contadas. Y tampoco subvierte, en el afán de encontrar nuevas, el universo mitológico tanguero. Simplemente se hace un lugar propio. Esa es su mayor virtud.

Así, “Dealer” es realmente explícita y brillante. Lo mismo que el comienzo con “Mi flor querida”, un tango tan novedoso como puede serlo un alegato poético contra la violencia de género, con hermosas líneas (“Toda flor cortada joven termina debajo de otras flores”, canta por ejemplo).

La frescura temática incluye un tango con forma de diván, “Paranoia S.A.”. O “Pata flaca”, una historia deliciosamente ligera en el tándem guitarra-voz, que cuenta el devenir de una señorita flaquísima con la que todo el barrio bromea y a la que tortura con piropos insultantes, pero a la que finalmente le aparecen las curvas y termina entregándose “a las minas por placer…y por rencor”.

El único cambio brutal aparece en “Afuera”, un recitado opresivo y grave. Por lo demás, Tangolpeando es puro Abonizio en su rol de contador de historias, en un café o en una esquina. Igual de atrapante que antes, pero con otro ritmo, otro fraseo y en otra época.

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Jazz que fluye naturalmente (Rosario/12)

Por Edgardo Pérez Castillo

 

“Este disco representa en sí el afecto entre los cuatro y la alegría de sentirnos parte de la música”. La frase que abre el breve texto de agradecimiento de Respiro –disco debut del cuarteto que integran Mariano Ruggieri (teclados nord), Emanuel Marquiore (guitarra), Franco Di Renzo (contrabajo) y Sebastián Mamet (batería)– sintetiza el espíritu que, hace poco más de un año, derivó en la creación de este nuevo proyecto jazzero. Activos participantes de la escena local, los componentes del grupo se reunieron para darle forma a nueve canciones propias, donde dejan asentada una mirada fresca del género. Esta noche el cuarteto presentará esas creaciones, junto a algunas inéditas, en un show que dará comienzo a las 21.30 en el Gran Salón de Plataforma Lavardén (Mendoza 1085).

En diálogo con Rosario/12, Ruggieri repasó el surgimiento de este proyecto con el que, al fin y al cabo, formalizaron los viejos vínculos musicales de sus miembros: “Con el cuarteto venimos tocando desde marzo de 2011, pero desde hace varios años nos venimos cruzando en distintos formatos de jazz, porque hemos compartido grupos ocasionales o tocadas. Lo de revalorizar el grupo es algo que está pasando a nivel de lenguaje en el jazz. Se arman grupos, se sostienen, se graba, se hace una amistad… Y el feeling que haya entre los músicos es el que habrá después en la música”.

Ese sentimiento común se fue potenciando durante un año de ensayos en los que, además, se fueron construyendo las canciones, a partir de propuestas presentadas por Ruggieri y Marquiore. “Todos los temas están compuestos para la formación. Llegamos al cuarteto sin temas y los fuimos trayendo a los ensayos, dándoles forma grupalmente. Entonces el disco tiene una coherencia”, explicó el tecladista.

En esa línea, la sonoridad lograda remite también a referentes comunes a los miembros del grupo. “Somos amigos los cuatro y compartimos también toda la música que escuchamos, las personas que nos gustan, los referentes. Entonces a la hora de escribir o de interpretar hay también un encuentro”, apuntó Ruggieri, que junto a sus colegas (y en la gráfica misma del disco) reconocen su “cariño y admiración a artistas tales como Brad Melhdau, Brian Blade Fellowship y John Scofield”.

Definidas por el tecladista como obras de una sonoridad “natural”, las nueve composiciones de Respiro tuvieron su asentamiento previo al registro en estudio. Un proceso que, según el compositor, se repetirá con las creaciones que ya comenzaron a nutrir el repertorio del cuarteto: “Lo que pasó con las canciones es que nos fuimos encontrando cada vez más, madurando musical y humanamente. Trato de revalorizar éso. Lo bueno que tiene el grupo es que hace una especie de conexión fraterna. Eso es lo que en el jazz, que tiene lo del vivo, es sanguíneo. Para eso tiene que haber algo abstracto. Porque si bien todos nos preparamos, estudiamos, hicimos conservatorio y seguimos estudiando, lo que hacemos no es algo intelectual, sino que a la hora de componer tratamos que sea lo más liviano posible y que nos conecte con lo natural”.

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Cuatro talentos que apuestan al jazz local (La Capital)

Por Luciana Boglioli 

Ruggieri Marquiore Di Renzo Mamet Cuarteto presenta su disco de jazz “Respiro” hoy a las 21.30 en el Gran Salón, ubicado en el 5º piso de la Plataforma Lavardén (Sarmiento y Mendoza). Se trata de un cuarteto formado exclusivamente para la grabación del disco con un enfoque en el jazz basado en composiciones originales. “La intención no fue hacer standars ni originales de otros artistas, el grupo se formó para hacer música original”, contó Mariano Ruggieri a cargo del nord.

El cuarteto está conformado por notables músicos de la escena jazzera de Rosario, además del ya mencionado Ruggieri, cuenta con Emanuel Marquiore en guitarra, Francisco Di Renzo en contrabajo y Sebastián Mamet en batería. “Tenemos un gusto muy similar, que nos diferencia de otras bandas”, especifica Ruggieri quien estuvo a cargo junto a Marquiore de la composición de las nueve canciones de “Respiro”.

INFLUENCIAS. Brad Melhdau, Brian Blade Fellowship, John Scofield y Keith Jarrett. “Nos sentimos muy inspirados por todos esos próceres del jazz”, confesó el tecladista, quien contó que le prestó el piano al pianista del bajista jazzero Jeff Berlin en su presentación en Rosario, dos meses atrás. El compositor Danny Elfman, es uno de los próceres de la orquestación para Ruggieri, quien además del jazz, disfruta de la música ambiental, la folk y la hindú.

JAZZ DE ACÁ. Ruggieri anticipó que “están organizando un ciclo de jazz en La Chamuyera” y que “la intención es masificar el género que es tan minoritario”. Agrupaciones como La Revancha, La Cañería y El Umbral, que fueron muy prestigiosas hace algunos años, hoy no están más en la escena local, y la desaparición de bandas consolidadas dieron paso al surgimiento de grupos ocasionales como en este caso, que deciden fusionar sus talentos musicales y apostar al jazz local. “Hay gente que se está preparando en la escucha y la práctica de este estilo. Hoy hay gente más preparada porque existen más recursos. Yo toqué mucho tiempo con Rubén (Chivo) González, ícono de jazz local y me decían que no tenían de dónde estudiar, no había internet, así que ponían los discos y sacaban las cosas de ahí. Quizás eso impulsó a la formación de grupos, que además de juntarse a tocar, lo hacían para estudiar. Después el jazz se escolarizó”.

El disco fue grabado, mezclado y masterizado por Lucas Polichiso en “Estudios 23” y forma parte del catálogo de BlueArt Records,el sello discográfico rosarino especializado en jazz argentino y música contemporánea, quien ha obtenido un premio Grammy Latino 2004 al mejor disco de tango por “Postangos, en vivo en Rosario” de Gerardo Gandini.

El concierto de esta noche “contará con un repertorio enteramente anclado en «Respiro»” e incluirá adelantos de un próximo disco que el Ruggieri-Marquiore-Di Renzo-Mamet Cuarteto ya tiene planeado para el 2013. “El jazz necesita de agrupaciones estables que toquen y se hagan amigos porque esa conexión y calidez se siente en los shows en vivo”, resaltó el pianista y agregó: “Ojalá este sea un primer paso para seguir y que el género se popularice”.

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Cuarteto presenta “Respiro” el 20 de septiembre (Vía Rosario)

 

La banda de jazz rosarina se presenta en Plataforma Lavardén a las 21.30 hs

El grupo Cuarteto se presenta nuevamente en Rosario el próximo 20 de septiembre. En esta oportunidad saldrán a escena en el Gran Salón de Plataforma Lavardén a las 21.30 hs, donde darán conocer su primer trabajo discográfico, “Respiro”.

La formación, que tiene un original e innovador enfoque del jazz y está basado en composiciones originales, se funda en la colaboración colectiva y la búsqueda de un potencial mayor del arte en términos compositivos y grupales.

Cuarteto está conformado por Mariano Ruggieri (piano), Emanuel Marquiore (guitarra), Franco Di Renzo (contrabajo), Sebastián Mamet (batería).

Las entradas anticipadas pueden conseguirse en el teatro (Mendoza y Sarmiento) o el día de la función en el hall del 5to piso.

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Excelente recorrido por la historia del instrumento (Tiempo Argentino)

El contrabajo es, quizás junto con la viola, el instrumento de cuerda para el cual existen menos composiciones para su lucimiento solista. Y esto se debe principalmente a que estos instrumentos están destinados a aportar el sustento armónico y rítmico de las obras musicales en las que intervienen.

Sin embargo, el contrabajo es el motor vital de una composición, y esto se puede percibir, tanto en el jazz como en el tango. Sergio Rivas, integrante del trío de Rodolfo Mederos y primer contrabajo de la Orquesta Nacional Juan de Dios Filiberto lo demuestra en su primer disco, Pa’que trabaje el grandote, en el que hace un recorrido por la historia de este instrumento en el tango.Presentado como una recopilación de las obras que fueron escritas para el contrabajo como solista en el género, Rivas se adentra en su historia y la saca a relucir en formato de dúos, lo que permite apreciar no sólo su calidad como ejecutante, sino también el alto nivel de las composiciones que encara.Esta excursión se inicia con tres obras inéditas de Leopoldo Thompson, el primer contrabajista del tango y creador del estilo canyengue, escritas en 1920: “Tren de farra”, “Pierna… ´e palo” y “Mano brava”.

No es casual la elección de este instrumentista y compositor, integrante del primer sexteto del Julio De Caro y que, según el músico e investigador Juan Carlos Cáceres, sentó las bases de la pulsión rítmica del tango, a la que asocia con la presencia de la negritud y la influencia de los ritmo del candombe en el género porteño.

El álbum continúa su recorrido con “Negligee” (1929) de Vicente Sciarretta y se acerca más acá en el tiempo con obras como “Contrabajeando” (1954) de Troilo y Piazzolla, “Kicho” (1970) de Piazzolla, “Que nunca falte” (1993/94) de Omar Valente, “Caminando” (2001) de Rodolfo Mederos y “De tal palo” (2006) de Leopoldo Federico entre otras obras.

Rivas demuestra en los 15 temas que componen la placa su gran nivel como intérprete y consigue momentos de gran interacción con los músicos que participan en los duetos: Armando De la Vega en guitarra acústica, Horacio Romo y Fernando Taborda en bandoneón, Natalia González Figueroa y Oscar De Elía en piano.

Pa’que trabaje el grandote (título que homenajea a una milonga de Argentino Galván, compuesta cerca de 1955 y cuya partitura, anticipatoria de “Contrabajeando”, se encuentra perdida), permite colocar en primer plano a un instrumento que es el corazón rítmico del tango.Pero Sergio Rivas demuestra con este trabajo de investigación, que “el grandote” además de gran tamaño tiene alma y mucho para decir.

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Un muy atractivo disco (El Amante)

Más allá de su carácter de instrumento casi imprescindible en las formaciones tangueras, no son muchas las obras escritas para contrabajo a lo largo de la historia del tango. Sergio Rivas, integrante de la Orquesta Nacional Juan de Dios Filiberto y del trío de Rodolfo Mederos, se ha propuesto en este disco hacer una suerte de historia de los trabajos escritos para “el grandote” a lo largo de casi un siglo.

Instrumentista de notable virtuosismo, particularmente en su trabajo con el arco, ofrece aquí un rico muestrario de las obras mencionadas, contando con la colaboración de destacados músicos en diversos dúos. Así se pueden escuchar tres tangos de estilo “canyengue”de Leopoldo Thompson, considerado el primer contrabajista del tango, compuestos en 1920 y en los que lo acompaña el guitarrista Armando De la Vega y Negligée, de Vicente Sciarretta, quien lo tocara en el sexteto de Julio De Caro, de 1929, en dúo con el pianista Oscar D´Elía.

La historia moderna del instrumento comienza con Contrabajeando, 1954, de Troilo y Piazzola, donde lo acompaña el bandoneonista Fernando Taborda. De Piazzolla se escucharán dos obras mayores, Kicho, 1970, dedicada a Enrique Díaz, integrante de varios de sus conjuntos, con Natalia González Figueroa en piano y Contrabajísimo, 1986, donde lo acompaña De la Vega. Pero hay varios títulos más, entre las que cabe destacar, Tangueando en el contrabajo, en dúo con D´Elía, Porteño, de Osvaldo Requena, el único solo de Rivas y De tal palo, que Leopoldo Federico le dedicara a Horacio Cabarcos, aquí otra vez con Taborda.

Un muy atractivo disco, dedicado al instrumento tal vez menos popular de la orquesta, y que muestra sus posibilidades cuando cae en manos de un gran intérprete y muy buenos compositores.
Por Jorge García. 

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Una muestra de virtuosismo (Télam)

Ligado al contrabajo, instrumento desde el que ostenta dos décadas de notable camino como integrante estable de los conjuntos del bandoneonísta Rodolfo Mederos y miembro de la Orquesta Popular de Música Argentina Juan de Dios Filiberto, Rivas emprendió la tarea documental y artística de repasar la historia de su instrumento dentro del tango.

Con espíritu de buceador pero también -y fundamentalmente- con exquisito talento, el rosarino viaja hasta la década del 20 para asumir tres obras de Leopoldo Thompson, un guitarrista devenido en contrabajista por cuestiones de sonido ligadas a la aparición del piano en las formaciones tangueras.

Desde 1920 hasta casi nuestros días, el músico asume 15 piezas que muestran la riqueza de un instrumento tan esencial como algo desvalorizado dentro del tango y en ese tránsito recupera creaciones de Troilo-Piazzolla, de Astor y, más cerca en el tiempo, de Mederos, Cabarcos y Federico.

Como documento sonoro y como testimonio artístico, Rivas festeja al “grandote” que lo acompaña en sus andanzas musicales y en el tributo regala una muestra de virtuosismo colocada al servicio de nuestra música ciudadana.