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Un fluido diálogo de generaciones (La Nación)

Por César Pradines

Presentación en Buenos Aires Jazz y Otras Músicas del disco “De/generaciones” , de los pianistas Gerardo Gandini y Ernesto Jodos. En el ND/Ateneo. 
Nuestra opinión: bueno

Dos pianistas, dos generaciones, dos músicos casi encorvados sobre el teclado en un diálogo por momentos íntimo, en ocasiones intenso, sonoro, cerrado. Gerardo Gandini proviene de la música contemporánea; Ernesto Jodos llega desde el jazz; ambos proponen un trabajo amistoso, “De/generaciones”, editado por Blue Art, y que muestra un momento de esta relación en un punto irrepetible, como el de anteanoche en el Ateneo, donde presentaron el disco en el marco del Buenos Aires Jazz y Otras Músicas.

Una fuerte expectativa generó este concierto por el nivel de los pianistas. Si bien quedó en buena medida satisfecha, fue algo decepcionante para aquellos que llegaron hasta el teatro en busca de una “tour de force” en materia de improvisación porque, más bien, el dúo desarrolló un material dentro de un estado de reflexión.

No obstante se improvisó bastante y hubo momentos exquisitos, como en “Malena”, “Caravan” y la unión de piezas “Visa /Loverman”, en un impecable tributo a Charlie Parker.

LA INQUIETANTE CARAVANA

La noche comenzó con una improvisación de Jodos, seguida de otra de Gandini, algo así como para escucharse y entrar en diálogo. Por cierto, son dos mundos que tienen puntos de conjugación y necesitan de tiempo, como casi todo. Jodos es descriptivo; Gandini, melódico-nostálgico. Abstracción y melodismo se reunieron en la forma de dúo de pianos que, en rigor, tuvo en el abordaje de “Malena” una primera y auspiciosa señal de que la propuesta funciona.

Los primeros acordes los hace Gandini; muestra el camino, hasta que comienza a surgir desde el piano de Jodos la reconstrucción de la figura tanguera encarnada en “Malena”; siguen un camino que parece llevar del conventillo al loft. Jodos moderniza la edificación, la recicla en una pieza menos tortuosa y la manipula hasta llevarla hasta el siglo XXI, desde donde Gandini la devuelve a su esencia. Hay vuelo y entrega en los pianos que intentan aunar este clásico en una sola emoción.

Vendrá un trozo de “Lunario sentimental”, de Gandini, con arreglos de Jodos, que no agrega mucho más de lo que propone el original y ponen proa hacia “Caravan”, de Tizol. Para los memoriosos, este tema fue el cierre de la presentación del disco “Solo”, de Jodos, en el San Martín, donde se sumó Gandini en un piano a cuatro manos, dos años atrás.

Pues bien, esta versión, mucho más trabajada, se inició con una seguidilla de arpegio-suspenso-arpegio, hasta que Jodos tira la primera piedra y hace sonar la armonía de “Caravan”; tan pronto se descifra, el rumbo cambia. Por momentos hay un piano que suena a rag en medio de la noche. Gandini consigue construir una caravana extática, pero intensa. No se mueve; la idea de estos pianistas parece más dirigida a examinarla armónicamente; por momentos quebrando todo orden antes que poniendo en marcha, a la manera de Ellington.

Cuando parece estar lista y que llega la frase reconocible, Jodos introduce una digresión y vuelve entonces la revisión armónica, por notas, por acordes, pero la melodía se pierde en ese desierto armónico, sin oasis.

Luego llegará un merecido tributo a Parker, con dos temas “Visa/Loverman”, donde consiguieron llevar mediante una serie de encadenamientos melódicos tranquilidad al auditorio tras la inquietante caravana.

Un dúo de excelente técnica, con momentos de gran nivel, que necesita de más escenario.

SIGUE LA MÚSICA

La programación del festival continúa hoy, a partir de las 19, con la actuación de Machy Madco, en Unione e Benevolenza, Perón 1362; a las 20, Giusti Funk Corp., en el Carlos Gardel, Olleros 3640; a las 21, será el turno del Daniel Maza Cuarteto, también en Unione e Benevolenza, y del pianista brasileño Geraldo Falch, que con su cuarteto se presentará en el Palacio Rodríguez Peña, Rodríguez Peña 361. .

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Teatro Argentino: Recital del dúo de pianos constituido por Gerardo Gandini y Ernesto Jodos (http://www.impulsobaires.com.ar)

 

Un resultado musical fascinante

En ocasión de la reciente presentación de su disco “De/generaciones”, hecho a dos pianos por Gerardo Gandini y Ernesto Jodos, la crítica especializada destacó que se trataba de un álbum fascinante, donde ambos instrumentistas lograban sobresalir en el arte de la improvisación y de la interacción para tocar desde standards de jazz y tangos hasta temas propios y contemporáneos.
Por otro lado, Gandini y Jodos acaban de ser invitados a participar del prestigioso Festival Internacional Jazz Plaza 2008, que se realizará en La Habana (Cuba), del 14 al 17 de febrero próximo.  
El dúo presentó el c.d. en distintos teatros del país como Nuevo Ateneo de Buenos Aires,  Teatro Libertador de Córdoba,  Centro Cultural Parque de España de Rosario, Teatro Municipal de Santa Fe, Complejo Cultural de Río Gallegos y Teatro Municipal de Río Cuarto.

El disco “De/generaciones” fue muy elogiado por los especialistas.  Federico Monjeau, del diario Clarín, dijo que era de “una belleza extraña y persistente”.  Pablo Gianera, en Perfil, lo definió como “apasionante de punta a punta”.  Para Santiago Giordano, de La Voz del Interior, “lo notable de este trabajo es que cada uno mantiene su individualidad”. Según César Pradines, de La Nación, “En Loverman (uno de los temas incluido en el disco), el dúo alcanza momentos de un ensamble intenso”. Para Buenos Aires Herald, en tanto, estos “dos brillantes pianistas de dos generaciones diferentes han logrado un disco altamente recomendable”. Mientras que para el periodista Eliseo Cardona, del diario El Sentinel de Miami, “no es un simple disco: es un lujo, la auténtica fundación de un canon del jazz al sur”.

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Gandini y Jodos, en el Festival Buenos Aires Jazz ( Redacción Noticias Urbanas / 15 de mayo 2006)

 

Dentro del marco del Festival Buenos Aires Jazz y otras músicas, organizado por la Dirección de Música de la Ciudad, el miércoles 17, a las 21 tocarán los jazzeros Gerardo Gandini y Ernesto Jodos. La propuesta se llevará a cabo en el ND Ateneo. La entrada será libre y gratuita.

Gerardo Gandini (ganador del Grammy Latino 2004) y Ernesto Jodos (Premio Konex de Platino 2005) presentan su primer trabajo discográfico en conjunto: De/generaciones (BlueArt Records).

El álbum, grabado a dos pianos, presenta temas de ambos pianistas y clásicos del jazz y el tango como “I loves you Porgy”, “Caravan”, “Loverman” y “Malena”.

Sin dudas, se trata de un verdadero acontecimiento musical, si se tiene en cuenta que se trata del primer encuentro discográfico de estos dos pianistas argentinos.

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El arte detrás del arte – Paula Shocron Trío (http://artedetrasdelarte.blogspot.com.ar)

 

Aca traigo otro de mis artistas preferidos de la escena musical de Jazz Argentino, la excéntrica Paula Shocron una Rosarina con un sonido de lo más misterioso. Alumna de Ernesto Jodos con un interes especial en las composiciones de Thelonious Monk, la conocí cuando fui a un concierto donde unos amigos me dejaron afuera sin entrada y me quede con 10 personas más von mal humor hasta que la señorita que trabajaba en la puerta me ofrecio entrar gratis. Me sente solo a lo ultimo porque no habia lugares, y estaba sentado al lado de Paula Shocron que miraba los artistas que tocaban antes de que llegara su momento(yo no sabia quien era obviamente, pero llevaba algo original puesto y me llamo la atención).

Despues de ver la primera banda se levanto y de repente estaba en el escenario por tocar el piano, muy cómica la situación. Me parecio muy pero muy bueno, intenso al nivel de cualquier otro pianista de jazz reconocido que escuche. No soy machista pero hay que admitir que hay menos cantidad de material jazzístico en las disquerias de mujeres con talento, ademas de la ignorancia colectiva sobre el tema. En este caso fue una “sorpresa” conocer una artista joven que lleva consigo tal talento musical y lo decidió compartir con los demás.

Fui a buscar el disco que contenia los temas que toco en ese concierto pero no lo consegui porque justo se habian quedado sin ejemplares para ese periodo y el disco se habia editado hace unos años ya aunque se esperaba una redistribuicion mas adelante. Paso el tiempo y me encontre un año despues con “URBES” anunciado en la disqueria Notorious. Pregunte por el disco que busque una vez de ella y no estaba asi que tenia este disco que parecía bueno, obviamente ni dude y lo compre de inmediato. Este definitivamente su disco mas ambicioso(compre los demás despuése) y el que más me gusta. Tuve la oportunidad de ver a Paula Shocron en Virasoro bar presentando este disco y fue mi mejor experiencia con ella. Definiria su estilo como una mezcla de mucha pasión y vigor. La solidez con que toca esta mujer es sin duda un viaje de lo mas placentero pero elegante a la vez haciendo que uno no pierda la atención en lo que escucha.

Es otro artista imperdible, si tienen la oportunidad de verla y escucharla prueben una de las referentes más valiosas que tiene el jazz argentino. 

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Llega Paula Shocron Trío (La Capital de Mar del Plata)



En el marco del ciclo de jazz que organiza ICM en el bar de Yrigoyen 2575, hoy a las 22 se presentará el trío formado por Paula Shocron en piano, Jerónimo Carmona en contrabajo y Eloy Michelini en batería.

Shocron nació en Rosario, donde realizó sus primeros estudios musicales en la Escuela de Música de la Universidad Nacional de Rosario. Fue discípula de Diana Rud y, en forma particular, de Jorge Horst.

En el año 2000 comenzó a tomar clases con Ernesto Jodos y fue dedicándose cada vez más al jazz.

Publicó tres discos: “La voz que te lleva” (2005), “Urbes” (2007) y “Homenaje” (2009).

Paralelamente conformó, junto al músico Marcelo Gutfraind, el Shocron-Gutfraind Cuarteto, con el cual editó el disco “Percepciones”. A su vez, Shocron colaboró con diversos artistas.

Paula Shocron Trío cuenta, además, con la participación del reconocido contrabajista Jerónimo Carmona, quien acompañó, entre otros a Kurt Rosenwinkel, Eddie Daniels, Antonio Arnedo, Donny McCaslin, Lucía Pulido, John Stowell, Lalo Schifrin, Rick Zunigar, Billy Harper y Perico Sambeat. En batería estará Eloy Michelini, quien participó en los proyectos de Ernesto Jodos, Mariano Otero, la Buenos Aires Jazz Orquesta, Michael Stevens, Peter Asplund y Jakob Karlzon.

“Ritmos de Africa”

El grupo Bembé de percusión tradicional africana que dirige Fernando Wainman presentará hoy “Ritmos de Africa”.

El espectáculo tendrá lugar en Canto Arena Hostel, ubicado en Avda. de los Trabajadores (ex Martínez de Hoz) 2071, entre Arana y Goiri y Soler, del barrio Punta Mogotes.

En la oportunidad se contará con la participación del Ensamble de Mujeres, en tanto el cierre estará a cargo del Grupo Bembé-Presenta.

Dentistas tristes en la Bodega

Renovando su actividad vinculada por la música, hoy a las 21.30 en La Bodega del Auditorium, Fancinema presentará “Los dentistas tristes”, una obra que logra conjugar el rock con el humor. En esta oportunidad al dúo que forman Gustavo Sala y Gonzoide se sumará Pablo Vasco. Sala se encarga de las letras y las melodías y Gonzoide encara las bases y las guitarras. Al dúo se le sumará la presencia de Pablo Vasco, quien participará con algunos sketches humorísticos.

 

Orquesta Municipal de Tango

 

A las 20, en el Teatro Colón, la Orquesta Municipal de Tango, realizará una nueva función.

El programa incluye temas clásicos de su repertorio como “Quejas de bandoneón”, “A la gran muñeca”, “Tierra querida”, “Bien floreado”, “Orillera”, “A don Agustín Bardi”, “A Orlando Goñi”, “Café Domínguez”, “Pichuqueando” y “Lo que vendrá”, entre otros.

La Orquesta formará con Julio Dávila (su director al piano), Ernesto Scorziello (bandoneón solista), Luis Jiménez Naranjo (bandoneón), Pablo Albornoz, Jorge Smitt y Juan Manuel Ribas (violines), José Cardozo Borges (viola), Daniel Sergio (cello) y Eduardo Luc (contrabajo). El staff se completa con las actuaciones de Emmanuel Marín (bailarín invitado) y Jorge Alvarez (vocalista).

“The Rats” en el Colón

 

En la trasnoche del Teatro Colón, se presentará hoy “The rats”, grupo formado el pasado año vinculado al rockabilly, el blues y la música beat.

Integrado por Mauro Scándali (guitarra y voz), Marcela Martínez (piano eléctrico), Favio Camilletti (batería), Lucio Aprile (guitarra y voz) y Daniel Lorusso (bajo), el grupo abordará temas y canciones poco difundidas en vivo por una banda marplatense, de intérpretes y autores tales como The Beatles, Chuck Berry, Elvis Presley, Robert Johnson, Memphis Minnie, Tony Sheridan y Carl Perkins, entre otros.

Folklore y danza

“Con espíritu nacional” es la obra de danza que subirá a escena hoy a las 21.30 en el teatro Güemes, que tiene idea y dirección de la coreógrafa Guillermina Merlos. Con una importante producción artística, el espectáculo reunió a un elenco de bailarines, al tiempo que recorre las obras más trascendentes del folklore argentino. La primera bailarina es Montserrath Oteguí, quien está acompañada por Carina Combi, Ariel Ledesma, Natalia Fagnani, José Godoy, Julia González y otros artistas.

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Paula Shocron Trío presenta “Urbes” (http://radiomontaje.blogspot.com.ar)

 


La reconocida pianista rosarina, hoy ya instalada en Buenos Aires, lanza su tercer trabajo discográfico “Urbes”, que es también su primer proyecto para jazz trío.

La acompañan en el disco, editado por BlueArt Records, los músicos Jerónimo Carmona en contrabajo, Carto Brandan en batería, y como músico invitado en algunos temas aparece también Rodrigo Domínguez en saxo.

El material de Urbes está compuesto por ocho temas, seis de ellos composiciones propias (se destacan Urbes, que da nombre a la placa, Crónika y Siete días) y dos exquisitas versiones: “Chelsea Bridge” del mítico pianista Billy Strayhorn, discípulo y amigo de Duke Ellington, y “Conception” del pianista y compositor inglés George Shearing.

“Urbes” será presentado en vivo en Buenos Aires, luego de pasar por el Festival de Jazz de Rosario, los jueves 29 de noviembre y 6 de diciembre en el Jazz Voyeur Club, Posadas 1557.

A modo de biografía
Paula Shocron nació en Rosario en 1980.
Alumna de Ernesto Jodos, luego de pasar por la Universidad Nacional de Rosario donde cursó la carrera de composición. Junto con el bajista Franco Fontanarrosa y el baterista Alexis Perepelycia integró el trío de jazz progresivo Fuga de cerebros en el 2001.

 

Se alzó en 2005 con el Premio Clarín como Revelación de jazz, ya había sido Revelación de la edición 2004 del Festival de Jazz de Rosario. En estos últimos años ha tocado con distintos músicos como Marcelo Gutfraind, Julio Kobryn, Pepi Taveira, Sergio Verdinelli, Franco Luciani, Ada Rave y actualmente desarrolla sus propios proyectos.

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Paula Shocron Trío: una noche a puro jazz (Punto Noticias)

 

El sábado 10 de septiembre se presentará en Mar del Plata el trío formado por Paula Shocron en piano, Jerónimo Carmona en contrabajo y Eloy Michelini en batería. El show forma parte del Ciclo de Jazz ICM, que tiene lugar todos los sábados a las 22 hs. en Rondó Bar, Hipólito Yrigoyen 2575.

Paula Shocron nació en Rosario el 17 de marzo de 1980. Allí realizó sus primeros estudios musicales, recibió una formación clásica y, al mismo tiempo, empezó a desarrollar interés por la música popular. En 1998 ingresó a la carrera de Composición en la Escuela de Música de la Universidad Nacional de Rosario. Fue discípula de Diana Rud y, en forma particular, de Jorge Horst.

En el año 2000 comenzó a tomar clases con Ernesto Jodos y fue dedicándose cada vez más al jazz. A partir de entonces, viajó permanentemente entre su ciudad natal y Buenos Aires, para empezar a tocar en la escena porteña.

En 2005, Shocron presentó su disco “La voz que te lleva”, que tuvo importantes críticas en medios nacionales e internacionales. Ese mismo año obtuvo el premio Clarín a la revelación en la escena del jazz. Paula Shocrón Trío cuenta con dos discos: “Urbes” (2007) y “Homenaje” (2009).

Paralelamente conformó, junto al músico Marcelo Gutfraind, el Shocron-Gutfraind Cuarteto, con el cual editó el disco “Percepciones”. A su vez, Shocrón colaboró con diversos artistas, entre los cuales se destacan: La Revancha, Pepi Taveira, Lucía Pulido, Fernando Tarres & La Raza.

Paula Shocron Trío cuenta, además, con la participación del reconocido contrabajista Jerónimo Carmona, quien acompañó, entre otros, a Kurt Rosenwinkel, Eddie Daniels (en el Teatro Colón), Antonio Arnedo, Donny McCaslin, Lucía Pulido, Matt McDonald, Michael Jefrey Stevens, John Stowell, Lalo Schifrin, Rick Zunigar, Billy Harper y Perico Sambeat. En batería estará Eloy Michelini, quien participó en los proyectos de Ernesto Jodos, Mariano Otero, la Buenos Aires Jazz Orquesta, Michael Stevens, Peter Asplund y Jakob Karlzon.

El ciclo de Jazz ICM es una iniciativa de Improvisación Colectiva en Mar del Plata (ICM), una ONG que promueve la organización de actividades educativas, la producción de espectáculos y eventos y la creación de lazos con músicos de otras ciudades del país y del exterior. El Ciclo de Jazz ICM se realiza todos los sábados a las 22 horas en Rondó Bar, ubicado en Hipólito Yrigoyen 2575. El ciclo se convirtió en un espacio muy valioso donde músicos locales y del resto del país pueden mostrar su producción y la comunidad disfrutarlo. Participaron del ciclo importantes músicos como Ernesto Snajer, Juan Pablo Arredondo, Pepi Taveira, Patricio Carpossi, entre otros.

ICM busca acercar el jazz a la mayor cantidad de público posible a través de la improvisación artística, abierta a cualquiera que esté interesado en descubrirla.

Paula Shocron Trío se presentará el sábado 10 de septiembre a las 22 hs. en Rondó Bar, Hipólito Yrigoyen 2575. El valor de la entrada es de $20.

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La liberación creativa de un alter ego (Rosario/12)

Por Edgardo Pérez Castillo



Tratándose del disco de un pianista (y, particularmente, de uno talentoso), el título Sr. Monk remitiría con obviedad a la figura del gran Thelonious. Aunque no es ése el caso de Mariano Braun, quien construyó a su alter ego por obra y gracia de Julián Venegas, Mariano Sayago y Carlo Seminara, que exageraron algunas obsesiones del pianista y productor asociándolo con el detective obsesivo compulsivo que Tony Shalhoub personificó para la serie norteamericana Monk. Anecdótico, el dato es uno más en el entramado de asociaciones y metadiscursos que atraviesan al debut como solista de Braun, reconocido por sus numerosos trabajos como productor, arreglador e instrumentista, y que hoy a las 21.30 presentará el disco en la terraza –o, en caso de lluvia, el quinto piso– de Plataforma Lavardén (Mendoza 1085), sumando como invitados a los tres citados secuaces y a Diego Sinich con su “ready made” multimedia.

Es precisamente la amplia trayectoria de Braun, y su permeabilidad a influencias de lo más diversas, la que hace de Sr. Monk un disco difícil de encasillar. Es, sí, un disco “de productor”: a lo largo de las doce composiciones que lo conforman (once de las cuales llevan la firma de Braun, más una versión de “Superstition” de Wonder), Braun explora sonidos y recursos técnicos en canciones ricas visualmente, y que se resignifican al articularse con los textos que el pianista propone desde la gráfica.

Estilísticamente, los cruces son numerosos, algo que Braun reconoce como fruto de su recorrida musical. “A raíz de los diferentes y dispares ritmos musicales que he tocado se me fue armando como un reservorio musical inconsciente, que se fue transformando en células que en el 2009 fui guardando en la computadora. Lógicamente se fueron mixturando todas las rítmicas. No decidí mezclar un huayno con una base de hip hop, sino que es lo que exudó mi composición en ese momento. Me parece mucho más natural que, si has tenido una vida en oriente, para sazonar la comida uses curry y diferentes especias que acá no se utilizan. Mi razón musical ha sido sazonada con un montón de músicas, ya sea por cuestiones de trabajo, por la gente con la que he tocado, como también por una cuestión de investigación. Algunas de esas ideas fueron retomadas, otras desechadas. Incluso las ideas no necesariamente tenían que ver con una melodía o armonía, podía ser algo leído, una película, una sensación o momento del día. Después, en secreto, lo fui grabando”, detalla Braun, desnudando parte de un proceso creativo que incluyó la creación de insospechados instrumentos.

“El sampler es un instrumento que a los tecladistas nos da la posibilidad de ser luthiers por un rato. El teclado es algo fabricado en masa, tiene número de serie, entonces la posibilidad de modificar sus sonidos, de crear otros, hace que nos podamos apropiar del instrumento. Un cellista o guitarrista puede elegir la madera con la que se hará construir el instrumento. Como decía Atahualpa: sabe que la madera cargó horas de cantos de pájaros, horas de sol, que se traducen a la canción. Es muy significativo crear un sonido”, apunta quien, para la grabación de Sr. Monk, apeló a termos inutilizables, bachas de cocina e, incluso, a la mochila del baño.

Aunque aquí la gracia no está dada por la explicitación del gesto bizarro, según indica Braun: “El chiste no es hacer sonar la bacha de la cocina, para mí el truco es agarrar el instrumento real y manipularlo electrónicamente para que sea creíble. Es como en la ciencia ficción, donde hay sonidos inventados para los rayos, las espadas láser, que están creados con un sonido analógico real. En este caso estoy tocando el piano pero suenan cosas extrañas, aunque no es raro para el oído, porque está previamente escuchado en el inconsciente. Al utilizar de esta manera los sonidos del paisaje sonoro que me rodea, se resignifican”.

Respaldado por ese Sr. Monk que funciona como alter ego –“Pensaba cómo podía hacer un disco si yo toco como sesionista, si soy productor… poder echarle la culpa al Sr. Monk me dio la posibilidad de juntarme esquizofrénicamente”–, inspirado por la música programática, Braun sumó como invitados a Venegas (voz y guitarra), Sayago (bajo y contrabajo) y Seminara (percusión) y se permitió allí también jugar con los sonidos. Mente y cuerpo detrás de la obra, Braun completó así un disco que esconde referencias poéticas, pictóricas y hasta científicas (con homenaje a Jacques Cousteau incluido). Y que están allí, revestidas con buenas canciones, para ser descubiertas… o reinterpretadas.

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Resignificar una ciudad sonora (El Ciudadano)

Por Javier Hernández

 

Autopistas y túneles, atajos y caminos de tierra, todos caprichos de una emancipada sonoridad. Líneas que, aquí, Mariano Braun invita a apropiar (se) sin reglas –casi como un eslogan de “elige tu propia aventura”– transitando consonancias y matices antagónicos que, desde expresiones policromas hasta otras más teñidas de tinta melancólica, se materializan en un incesante cruce melodioso organizado (o presentado, mejor dicho) en once canciones propias –y un singular homenaje a Stevie Wonder–, que se titula Sr. Monk.

Que la presentación de este trabajo –primer disco solista del rosarino, que se concretará esta noche, a las 21.30, en la Terraza de la Cúpula de Plataforma Lavardén (Sarmiento y Mendoza); aunque en caso de inclemencias climáticas pasa al 5º piso del mismo edificio– busque crear un “ready made” a partir de la proyección de videos no parece una decisión ni apresurada ni decorativa; aunque pueda –quizá para los más indómitos– limitar la generación de horizontes subjetivos: Todo un reto que habrá que enfrentar.

Con la “imprescindible colaboración” de Mariano Sayago en contrabajo y bajo electrónico; Carlo Seminara en percusión, y Julián Venegas en voces y guitarra eléctrica, Sr. Monk logra quebrar estructuras y transitar por los bordes de los géneros coqueteando con rítmicas de artistas tan diversos como Hugo Fattoruso y Luciano Supervielle pero también –por qué no– con otros como Manu Chao y Fernando Kabusacki.

Pero esto no es más que la consecuencia natural de un artista que, desde su adolescencia, piensa en clave musical; y que, como tal, recorrió un camino heterogéneo repleto de opuestos. Sr. Monk tiene un poco de todo eso. En él confluyen los tangos electrónicos de Los Ranas, el jazz fusión de 18.30 y los arreglos de percusión para el primer disco de Carlo Seminara. Y todo tiene una explicación para estar ahí.

Editado por el sello BlueArt Records, que dirige el periodista y productor Horacio Vargas, el disco ofrece una miscelánea de géneros que van desde el jazz y funk, hasta un desdibujado abanico rítmico y sonoro que el artista define como “folclore sudamericano”.

Con un alarde de los músicos que lo acompañan, Braun (composición, programación, teclados, grabación, mezcla y masterización) conduce la “máquina” con el poderío sonoro de elementos clásicos pero matizando la aparición instrumental con una proporcionada aplicación de samplers y efectos electrónicos plasmados en un profundo cuadro de capas que consolida la representación visual del disco.

En diálogo con El Ciudadano, el músico repasó detalles de la génesis de este trabajo que, en los primeros meses de 2013, ya marca un auspicioso pronóstico para el universo musical local del año.

—¿Cómo empieza a gestarse este primer disco solista fuertemente visual?

—Mis composiciones tienen muchísimo que ver con la imagen. A lo largo de mi carrera hice música para imágenes tanto para cine y teatro como para cortinas y jingles de televisión. Fruto de todo mi trabajo me fueron quedando muchas carpetas con ideas y de cada una de ellas fue surgiendo algo, aunque muchas veces fuera sólo un disparador para encontrarme con un sonido o un paisaje sonoro.

—¿Cómo es la dinámica que aplicaste para construir el disco?

—Mi manera de componer siempre va de lo micro a lo macro; siempre parto de alguna célula; y a veces la célula puede ser una foto, un fotograma de una película o una imagen que me impactó. También una frase pero generalmente está basada en una historia. Me gusta la música programática y utilizo mucho el sampler, una herramienta que nos lleva a los tecladistas a ser una especie de luthiers digitales o virtuales; una herramienta electrónica que me permite tomar un sonido de la realidad y, una vez grabado, repartirlo en el teclado. Me brinda innumerables posibilidades. Lo que está bueno es el paisaje sonoro que comienza a formar parte de la composición. Voy escuchando mi entorno como algo musical. Todo el tiempo estoy resignificando los sonidos.

—“Sr Monk” invita a sumergirse en esos paisajes, eligiendo y atravesando múltiples avenidas que conducen a parajes divergentes…

—Esa es la idea. Adentro de la cabeza cada uno tiene distintos barrios que configuran esta especie de ciudad musical; lo que hice fue tomarme la libertad de subir a un colectivo y bajarme a investigar cada uno de esos barrios; así fue surgiendo todo el disco.

—A nivel sonoro se percibe un decidido trabajo por capas. ¿Cómo fue la producción?

—Fue un largo proceso porque cada uno de los instrumentos que puse a sonar fueron, después de grabados, vueltos a tocar. Salvo las cosas en vivo, todos los sonidos fueron trabajados electrónicamente. No solamente han sido pensados para el disco sino que, además, están diseñados para él.

—¿Cuál es la relación que establecés con las máquinas a la hora de producir una canción?

—Tengo una relación con las máquinas desde hace muchos años. La máquina me hace dar cuenta –transformando la energía musical en ceros y unos– la calidez de lo humano y de lo vivo, y cómo eso se puede fusionar con lo electrónico y lo digital.

—¿Qué te brinda la máquina?

—Me brinda intimidad. Cuando surge la necesidad de continuar un tema, puede ser a las tres de la mañana, la máquina está ahí. Si suena mal es porque hice algo mal. Esa disposición y la cantidad de posibilidades –de prueba y error, incluso con ideas absurdas– es lo que hace que la elija.

Una presentación multimedia

Que el estreno del disco vaya acompañado de una presentación multimedia no parece un dato menor ya que la sonoridad de Sr. Monk remite incesantemente a paisajes, dispara imágenes.

Este recurso no estará presente durante todo el concierto pero sí se pondrá en funcionamiento en tres momentos que Braun anticipó: “No será una cosa muy invasiva sino bastante abstracta. «Nu», va a tener un video del realizador Diego Sinich con imágenes que responden al estímulo sonoro. En «Candor» el video es una especie de historia submarina que comienza con la voz de (Jacques) Cousteau como yo la escuchaba cuando era chico. El tercer tema es «Una casa de Alto», que podría definir como un electro-huayno; yo creo que, donde uno hace la música y vive, es como canaliza ese ritmo. Obviamente no nací en la montaña y no viví la puna pero al escuchar esos ritmos me transporto a ciertos estados y los toco con respeto; la tradición tiene que ver con una música que evoluciona. Esa canción es para mí una visión urbana de las montañas”.

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El DJ rosarino Mariano Braun dijo que hay que atreverse a resignificar los sonidos (La Capital)

Por Marcelo Menichetti 

Mariano Braun presentará “Sr. Monk”, su primer álbum solista, esta noche, a las 21.30 en la Plataforma Lavardén, Sarmiento y Mendoza. El tecladista, arreglador, productor y compositor pondrá a consideración del público su primera placa editada por el sello rosarino BlueArt que reúne géneros como chillout, jazz, funk y folclore argentino. La presentación estará a cargo de Mariano Braun (teclados, sampling y producción musical), Mariano Sayago (bajo) y Julián Venegas (voz y guitarra), e incluirá acrobacias aéreas a cargo de Natalia Zata y Gianina Moisés y videos proyectados por Diego Sinich.

El músico es una especie de “Orozco” rosarino que tocó con casi todos. Actualmente es tecladista y director musical de la banda de Roque Narvaja, pero desde sus comienzos artísticos integró el grupo La Semilla y acompañó a cantantes como Myriam Cubelos, Ethel Koffman, Sandra Corizzo, Yamile Baidón y Vanesa Baccelliere. Braun también incursionó en el tango junto a Carlos Quilici y Los Tauras, con quienes recorrió escenarios de Dinamarca, Suecia, Noruega, Italia, Inglaterra. Otras experiencias musicales lo acercaron a Carlo Seminara y los Chachalokafuns y el Jazz Fussion; al pop de Vilma Palma e Vampiro y Fabián Gallardo.

—¿Este disco reafirma su condición de creador de música propia?

—La música propia siempre estuvo. Hace 15 años me dedico a hacer música publicitaria y la creación es constante. A veces el trabajo del jinglero se ve menospreciado, pero son pequeñas canciones en las que todo tiene que pasar en segundos.

—¿En el terreno de la creación cuáles son sus límites estilísticos?

—Trato de no ponerme ninguno. Me gusta la música que tiene tradición porque es muy fuerte y no se muere, por eso toqué tango, jazz, rock y folclore. La música con tradición me aporta cosas y pienso que yo puedo aportar cosas a ese reservorio de rítmicas diferentes. De todo eso se hizo esta mezcolanza donde no está previsto nada.

—Efectivamente, en el disco se escuchan sonidos que van del hipo-hop al jazz, pasando por el folclore, el house y el rock y el pop.

—Me permití ser disc jockey de mi propia música. El laburo de los disc jockey fue bastante menospreciado por la famosa frase de Pappo: “Buscate un laburo decente…” (risas). El Bambito García me hizo conocer un montón de disc jockey que hacían música.

—¿En qué medida recibió influencias de su padre músico?

—Lógicamente por los instrumentos que estaban en casa. Estudié batería con Jorge Gravina y con el acordeón empecé a hacer algo con mi papá y después seguí. En casa el folclore y el tango siempre sonaron. Por mi vieja sonaba Serrat y me sabía de memoria los arreglos de (Ricard) Miralles.

—¿Cómo se gestó el disco?

—Los apuntes fueron los disparadores. Es lo que considero —con todo el respeto que hay que tener— como obra programática. Si bien el disco es para escuchar, la idea es que dispare más ideas. La voz está tratada y muchos de los sonidos vienen de otros ámbitos, como en uno de los temas que tiene una parte de la sección rítmica que es el ruido de la descarga del baño, que tenía una rítmica que sampleé y la acomodé para que sirva a un fin. Lo que está buenísimo es la resignificación de los sonidos. Esto es una fotografía del momento.