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Un fluido diálogo de generaciones (La Nación)

Por César Pradines

Presentación en Buenos Aires Jazz y Otras Músicas del disco “De/generaciones” , de los pianistas Gerardo Gandini y Ernesto Jodos. En el ND/Ateneo. 
Nuestra opinión: bueno

Dos pianistas, dos generaciones, dos músicos casi encorvados sobre el teclado en un diálogo por momentos íntimo, en ocasiones intenso, sonoro, cerrado. Gerardo Gandini proviene de la música contemporánea; Ernesto Jodos llega desde el jazz; ambos proponen un trabajo amistoso, “De/generaciones”, editado por Blue Art, y que muestra un momento de esta relación en un punto irrepetible, como el de anteanoche en el Ateneo, donde presentaron el disco en el marco del Buenos Aires Jazz y Otras Músicas.

Una fuerte expectativa generó este concierto por el nivel de los pianistas. Si bien quedó en buena medida satisfecha, fue algo decepcionante para aquellos que llegaron hasta el teatro en busca de una “tour de force” en materia de improvisación porque, más bien, el dúo desarrolló un material dentro de un estado de reflexión.

No obstante se improvisó bastante y hubo momentos exquisitos, como en “Malena”, “Caravan” y la unión de piezas “Visa /Loverman”, en un impecable tributo a Charlie Parker.

LA INQUIETANTE CARAVANA

La noche comenzó con una improvisación de Jodos, seguida de otra de Gandini, algo así como para escucharse y entrar en diálogo. Por cierto, son dos mundos que tienen puntos de conjugación y necesitan de tiempo, como casi todo. Jodos es descriptivo; Gandini, melódico-nostálgico. Abstracción y melodismo se reunieron en la forma de dúo de pianos que, en rigor, tuvo en el abordaje de “Malena” una primera y auspiciosa señal de que la propuesta funciona.

Los primeros acordes los hace Gandini; muestra el camino, hasta que comienza a surgir desde el piano de Jodos la reconstrucción de la figura tanguera encarnada en “Malena”; siguen un camino que parece llevar del conventillo al loft. Jodos moderniza la edificación, la recicla en una pieza menos tortuosa y la manipula hasta llevarla hasta el siglo XXI, desde donde Gandini la devuelve a su esencia. Hay vuelo y entrega en los pianos que intentan aunar este clásico en una sola emoción.

Vendrá un trozo de “Lunario sentimental”, de Gandini, con arreglos de Jodos, que no agrega mucho más de lo que propone el original y ponen proa hacia “Caravan”, de Tizol. Para los memoriosos, este tema fue el cierre de la presentación del disco “Solo”, de Jodos, en el San Martín, donde se sumó Gandini en un piano a cuatro manos, dos años atrás.

Pues bien, esta versión, mucho más trabajada, se inició con una seguidilla de arpegio-suspenso-arpegio, hasta que Jodos tira la primera piedra y hace sonar la armonía de “Caravan”; tan pronto se descifra, el rumbo cambia. Por momentos hay un piano que suena a rag en medio de la noche. Gandini consigue construir una caravana extática, pero intensa. No se mueve; la idea de estos pianistas parece más dirigida a examinarla armónicamente; por momentos quebrando todo orden antes que poniendo en marcha, a la manera de Ellington.

Cuando parece estar lista y que llega la frase reconocible, Jodos introduce una digresión y vuelve entonces la revisión armónica, por notas, por acordes, pero la melodía se pierde en ese desierto armónico, sin oasis.

Luego llegará un merecido tributo a Parker, con dos temas “Visa/Loverman”, donde consiguieron llevar mediante una serie de encadenamientos melódicos tranquilidad al auditorio tras la inquietante caravana.

Un dúo de excelente técnica, con momentos de gran nivel, que necesita de más escenario.

SIGUE LA MÚSICA

La programación del festival continúa hoy, a partir de las 19, con la actuación de Machy Madco, en Unione e Benevolenza, Perón 1362; a las 20, Giusti Funk Corp., en el Carlos Gardel, Olleros 3640; a las 21, será el turno del Daniel Maza Cuarteto, también en Unione e Benevolenza, y del pianista brasileño Geraldo Falch, que con su cuarteto se presentará en el Palacio Rodríguez Peña, Rodríguez Peña 361. .