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Un dúo en construcción (Clarín)

Por Federico Monjeau 



El encuentro Gandini-Jodos tal vez sea una manifestación de ciertos desplazamientos geológicos ocurridos durante estos últimos años en el interior de la música argentina; o tal vez —como sostiene agudamente Diego Ficherman en el cuadernillo del disco De/generaciones (del sello BlueArt de Rosario), que se lanzó en el concierto del miércoles en ND Ateneo—, la irrupción de una nueva categoría de “músicos viajeros”, de unos músicos “capaces de tomar en cada territorio aquello que les atrae y capaces también de saber qué se mezcla con qué y qué no debería juntarse jamás”. 

Sea como fuese, se trata del encuentro de dos personalidades altamente individuales, que llevan su carrera artística un poco a contrapelo. En Gandini esto seguramente es así desde su propio origen como pianista y compositor culto, y debe de haber tomado un nuevo giro cuando el músico empezó a trabajar profesionalmente en la música popular, primero como pianista de Piazzolla y después como músico de jazz e intérprete de sus fragmentarios postangos; en Jodos, probablemente desde que el músico resolvió encarar un jazz difícil, geográficamente abstracto, sin red y sin muletillas de fusión. 

Quien haya tenido oportunidad de oír el disco De/generaciones y la música ejecutada durante su presentación, habrá comprobado que las interpretaciones están en movimiento permanente y que la actitud de los músicos es de un radicalismo extremo: esas expresiones sobre la incertidumbre que tanto gustan entre los instrumentistas de jazz suenan aquí completamente verdaderas. 

El hecho de que el concierto empiece y termine con interpretaciones individuales —de Jodos y Gandini cada uno por su lado, lo que no figura en el disco—, es significativo como presentación de universos diferentes: la interpretación de Jodos proviene del corazón del jazz moderno; Gandini se presenta con un aire de milonga inmaterial. 

Las diferencias de tradición y de carácter se mantienen productivamente a lo largo de todas las improvisaciones de este dúo, que confluyen en los standards del jazz (LovermanVisaCaravanI loves you Porgy); en el tango (Malena); en nuevas composiciones, como G. G. de Jodos (por las iniciales de Gerardo Gandini) o La nostalgia de Gandini; o en un fragmento de Lunario Sentimental (que es un trío que Gandini a su vez compuso sobre un fragmento del Pierrot Lunaire de Schoenberg); o bien en improvisaciones “sobre nada”. 

Es un dúo en construcción, cuyo estilo nocturno y reflexivo no se parece a ningún otro; su idea de improvisación es extrema y al mismo tiempo evita la dispersión y la deriva; las improvisaciones se desarrollan sobre las notas del otro, lo que le da a la música una forma escarpada, como un paisaje con relieves y perfiles superpuestos, de una belleza extraña y persistente.