Dentro del amplio espectro de lo que se denomina jazz contemporáneo, el cuarteto Suárez, Socolsky, Heinrichsdorff, Dawidowicz aborda un estilo en el que el ascetismo tímbrico lo acerca a algunos parámetros como los que impusiera Miles Davis, y que hoy estarían representados por Dave Douglas, por ejemplo.
Y estas menciones no son casuales ya que si bien Mariano Suárez con su trompeta y su flugelhorn llevan en cierto modo la parte melódica, es la interacción con el piano de Pablo Socolsky, las guitarras el bajo y la mbira de Kay Heinrichsdorff y la batería y la percusión de Pablo Heinrichsdorff la que consigue una unidad armónica y un equilibrio sonoro en el que apenas suele sobresalir un instrumento sobre otro. Un notable álbum debut.
