
El galardón se entregó el 22 de marzo pasado durante un concierto homenaje en un atestado club de jazz, Nova Jazz Cava, en el cual Fumero tocó junto trece músicos españoles. Ese día además el músico argentino radicado en Barcelona cumplió 64 años. “Ha sido el mejor cumpleaños de mi vida”, dijo, emocionado.
“Contrabajista completo, con una dinámico juego rítmico y una exquisita sensibiidad, Fumero exhibió su maestría”, señaló el diario españolLa Vanguardia, a propósito del concierto realizado.
Fumero estará en agosto en Argentina, para grabar su próximo disco, junto a dos jóvenes talentos del jazz, el pianista Francisco Lo Vuolo y el trompetista Mariano Loiácono. El disco –que contendrá todas composiciones originales de Fumero- será editado por el sello BlueArt Records.
Natural de Cañada Rosquín, en la región pampeana argentina de Santa Fe, Fumero es toda una institución musical. Sobran las presentaciones y argumentos, pero hay que recordar que la amistad con Jazz Terrassa fecha de la noche de Todos los Santos del año 1980, cuando Fumero debutaba en la antigua Jazz Cava prácticamente acabado de aterrizar en Cataluña. Un año más tarde, forma parte con Peer Wyboris (1 Jazzterrasman, 2002) del trío estable de Tete Montoliu (Jazzterrasman, 2007), formación que no abandona hasta 1997 con la muerte de su líder. Este año con el reconocimiento para Horacio se cierra el círculo de aquel excelente trío que, justamente, ofreció su último concierto enla Nova JazzCava unos meses antes de la muerte del pianista catalán.
En 1973 Fumero llegaba a Europa para tocar en el Festival de Jazz de Montreux de la mano de Gato Barbieri y ya no la abandonará. Los primeros años reside en Ginebra donde colabora, entre otros, con el Orquestre a’Cordes de Lausanne. En 1980 se traslada a Barcelona. Nombres internacionales de primer orden desde Freddie Hubbard, Johnny Griffin, Harry “Sweets” Edison, Philip Catherine, Woody Shaw, Bobby Hucherson lo tuvieron como la columna vertebral de sus grupos.
