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“Uno tiene ganas de seguir buscando” (Página/12)

 

Por Diego Fischerman

La actuación en el Festival de Mar del Plata se pliega a las que estuvo haciendo en Brasil, Buenos Aires y varias ciudades del interior –entre ellas Resistencia– para presentar su nuevo disco, Fragmentos del mundo, publicado por el sello BlueArt. Director de la carrera de jazz del Conservatorio Manuel de Falla desde su fundación, partenaire de Gerardo Gandini o de Charles Tolliver, experimentador de las conformaciones instrumentales más diversas, desde big bands hasta grupos con vibráfono o donde él toca el órgano eléctrico, tríos con cello, dúos con guitarra, como el que integra junto al rosarino Carlos Casazza, o grupos inclasificables, como en el que a ellos se agrega el violinista Ramiro Gallo, Ernesto Jodos es no sólo uno de los principales músicos actuales, sino uno de los más influyentes. En el campo del jazz, casi todos los pianistas situados en una primera línea fueron sus discípulos.

El mantiene un perfil de búsqueda permanente y en su producción discográfica más reciente explora las posibilidades de lo que ha llamado un doble trío. En rigor, los dos tríos con los que tocaba de manera alternada (con Jerónimo Carmona y Luciano Ruggieri y con Mauricio Dawid y Sergio Verdinelli), esta vez juntos. En tanto el pianista es siempre el mismo, se trata finalmente de un quinteto con dos contrabajos y dos baterías. Ni una ni otra duplicación son totalmente nuevas. Ya Ellington trabajaba ocasionalmente con dos baterías, aunque se trataba de buscar una solución para cuestiones acústicas. Pero los grupos dobles, desde la superposición de los cuartetos de Eric Dolphy y Ornette Coleman en Free Jazz, el experimento de Ascension de John Coltrane o los dos contrabajistas del último grupo de Ornette tienen una modesta tradición. Sin olvidar, desde ya, un grupo que no pertenece al jazz pero cuya influencia fue mayúscula: King Crimson en su versión como doble trío. “No intento alterar lo que es la concentración del trío”, explica. “Busqué una ampliación, pero no en el sentido de agregarle posibilidades ajenas a la propia célula de lo que es un trío sino potenciando esas características. El comienzo fue más bien utilitario; tenía dos tríos más o menos estables como para no cambiar tanto de músicos cuando las fechas de unos u otros no coincidían con las actuaciones. Después apareció la idea de juntarlos. De todas maneras no sonamos todo el tiempo en quinteto; también hay momentos con cada uno de los tríos por separado.”

Jodos comenta que “cada uno de los grupos tiene características bien diferenciadas. Y hay temas que encontraron su lugar más con uno que con el otro. Lo que se toca en quinteto está pensado, o se fue pensando a medida, para todos juntos. Había allí un desafío contrapuntístico y rítmico, que me interesaba poder resolver. Cuando empezamos a ensayar me parecía muy abrumador, y después empezó a ser divertido, la cantidad de información que iba recibiendo mientras tocaba. El otro aspecto tentador era que la propia situación obligaba a no ceñirse a roles fijos. Si el contrabajo y la batería navegan entre las necesidades de marcación y cierta independencia, entre el acompañamiento y la posibilidad de ser protagonistas, en este caso no pueden mantenerse en las sombras demasiado tiempo. Por lo menos uno de los dos tiene que jugar para no pegarse al otro. Los papeles se cambian y, cuanto más tocamos en vivo, esos cambios se hacen más flexibles, que es el ideal, para mí, de una sección rítmica en el jazz. Que eso pueda realizarse de manera improvisada y que exista la suficiente confianza de cada uno en los otros y en el grupo, como para entregarse sin reservas. Hay una parte un poco atemorizante pero, una vez que nos familiarizamos, es como ser chico y estar con un juguete nuevo que no se sabe muy bien cómo se comporta pero siempre es divertido. Pueden aparecer cosas muy impensadas y desde lugares imprevisibles”.

Tal vez por su naturaleza efímera –el solo desaparece en el mismo momento en que es tocado– el jazz se ancla en dos planos simultáneamente: el de las actuaciones en vivo y el de las grabaciones. Pero, en la Argentina, ni uno ni otro son demasiado fáciles. “Mucho del camino musical recorrido, y del tránsito entre un proyecto y otro, no está en los discos sino que sucede semana a semana. Los discos no muestran un proceso sino el comienzo o el final de un proyecto. Son imágenes muy chicas pero, al mismo tiempo, son las que acaban fijando lo que uno es para los demás. Si pienso en mi discografía, el trío es lo que menos aparece. Y en cambio, en el día a día, es sin duda el núcleo más importante de mi actividad. Dentro de todos esos cambios, cuando la cosa funciona más de una vez entonces uno la mantiene. Le da una chance a ver qué pasa. Y eso suele acabar en un disco. No es demasiado apriorístico. Nosotros tocamos mucho, con muchos, todo el tiempo. Y van apareciendo cosas con las que nos dan ganas de seguir buscando.”

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Un jazz en expansión (Clarín, 6 de diciembre 2012)

Por Federico Monjeau

En Fragmentos del mundo , su flamante disco editado por Blue Art, el pianista Ernesto Jodos ha buscado una ampliación instrumental, pero su naturaleza experimental parece haberlo llevado a una forma muy curiosa: el doble trío, que completan Jerónimo Carmona y Mauricio Dawid en contrabajos y Luciano Ruggieri y Sergio Verdinelli en baterías, aunque los músicos tocan simultáneamente sólo en cuatro de los doce temas que componen este álbum, once de los cuales firma Jodos y el restante, Thelonious Monk: el hermosísimo Introspection .

El trío de piano, contrabajo y batería es una tradición instrumental tan rica y al mismo tiempo tan austera que su duplicación hace pensar en esas ampliaciones clásicas como el doble cuarteto de cuerdas de Spohr; pero mientras que el doble cuarteto de Spohr lo que hace es acercarse a una orquesta de cuerdas, el doble trío de Jodos no se acerca a una orquesta de jazz; ni en los colores, ni en la polifonía. Su forma es más espectral.

No es exactamente un doble trío, ya que el piano no se duplica. Tal vez Jodos haya buscado profundizar la idea abierta y el intercambio de roles que está en base del trío moderno desde Jarrett (acaso antes); una expansión de los límites del trío, manteniendo la identidad. En este caso, manteniendo también la centralidad del piano. Eventualmente uno de los contrabajos puede llevar arco y, con ello, una forma melódica más nítida, como en El cristal de los otros, pero no es la constante.

Hay una diferenciación en la semejanza, por decirlo así, como por ejemplo en la forma de los solos independientes y complementarios de los contrabajos en la formidable versión deIntrospection . La duplicación se da en la forma instrumental y en la duración del original, que Jodos lleva a cinco minutos por medio de unas expresivas digresiones en las que el alma del tema nunca deja de oírse.

La versión de Monk es uno de los puntos más altos de un álbum cuyo interés no decae un solo instante. Hay composiciones y desarrollos más idiosincrásicamente jazzísticos, como Punto ciego o Fragmento del mundo , y hay otros que transcurren en una frontera más extraña, como Un viaje (para “doble” trío), con esas pocas notas que van siendo desgranadas una a una, rodeadas y replicadas (y en estas réplicas la expansión del trío cobra plena significación), como algo atomizado que de pronto se ve envuelto en un swing maravilloso y perfectamente orgánico.

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Bondades de un gran debut (Rosario/12 – 4 de agosto 2012)

Por Edgardo Pérez Castillo

De las múltiples etiquetas a las que puede apelarse para referenciar una propuesta jazzera, probablemente la de “jazz contemporáneo” sea precisamente la que mejor defina el espíritu del cuarteto que integran Mariano Suárez (trompeta y flugelhorn), Pablo Socolsky (piano), Kay Heinrichsdorff (bajo, guitarra y mbira) y Pablo Dawidowicz (batería y percusión). Un proyecto de origen reciente, pero que ya ha logrado un muy buen debut con Bondades, placa editada por BlueArte Records y que se presentará formalmente esta noche, a las 21, en el Teatro Príncipe de Asturias, como parte del ciclo “Fila cero” del Centro Cultural Parque de España de Sarmiento y el río.

Y es contemporáneo el abordaje que el grupo hace de sus composiciones propias, relecturas colectivas de creaciones individuales o bien obras conjuntas que van delineando un lenguaje propio, marcado por una faceta que brilla y atrapa: la posibilidad de descubrir nuevos elementos en cada escucha, la de hacer de Bondades un disco que invita a ser explorado. Pieza fundacional del cuarteto, Socolsky relató el origen de este proyecto que nació como dúo: “Empezamos juntándonos con Kay, y los primeros encuentros fueron de improvisación, de empezar a juntarnos cada uno con nuestros propios estilos e influencias. Así empezaron a generarse cosas muy interesantes, muy hipnóticas, nos pasábamos tres o cuatro horas tocando. Nos mostrábamos ideas y cosas que surgían en ese momento. A partir de ahí decidimos convocarlo a Mariano, porque nos parecía que el aporte de su toque podía ser muy interesante. Después el ingreso de Pablo, con su pulso, fue vital”.

Así, a la dupla original se le sumaron dos integrantes de un grupo histórico como El Umbral. Para el trompetista Mariano Suárez, sin embargo, hay aquí otros objetivos musicales: “Aquí es todo un poco más laxo. La idea es que haya un poco más de aire y que se vayan armando capas, tramas sonoras que vayan conformando los distintos temas. Y en el desarrollo de las improvisaciones la intención es que no hayan solos que se suceden, sino que se vaya armando una estructura de tramas”.

En esa misma línea, Socolsky destacó la aparición de creaciones grupales, allí donde comienza a consolidarse el lenguaje personal del cuarteto. “En el disco hay muchas composiciones colectivas. Fue un proceso donde íbamos aportando alguna idea y se iba generando el tema. Después la posibilidad de ir generando entramados en torno a la participación de cada uno permite que suene algo diferente”, apuntó el pianista.

A nivel sonoro, la utilización de algunas herramientas electrónicas en combinación con instrumentos como el mbira (de origen africano, emparentado con la kalimba) le dan al cuarteto matices particulares, y refuerzan la idea de lo contemporáneo, “con la amplitud de criterios que éso implica”, según la aclaración del trompetista, que si bien dentro del cuarteto aparece lógicamente como una voz melódica, se adapta aquí a otros roles menos habituales. “Siempre se hizo hincapié en tratar de utilizar pocos recursos, que no haya predominancia de nada. Y si bien la trompeta es una voz cantante, la idea es usar la trompeta haciendo planos sonoros. Incluso en algunos casos termina aportando bases”, concluyó Suárez, uno de los integrantes de un cuarteto que hoy estrenará Bondades, su auspicioso disco debut.

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Ernesto Jodos presenta su primer disco como solista

César Pradines, La Nacion

Es uno de los músicos que señalan el camino en la escena jazzística porteña. El pianista Ernesto Jodos, uno de los compositores con mayor vuelo, presentará pasado mañana, a las 20.30, en la sala Casacuberta del Teatro San Martín, su primer disco solista, “Solo”. Se trata de un trabajo de piano solo grabado en dos sesiones en el parque España, de Rosario, y que será editado por el sello Blue Art y BAU Records Alliance. 

Jodos comenzó en el piano clásico hasta que su grupo de amigos lo llevó a encontrarse con los discos del pianista Cecyl Taylor y de Weather Report. 

“Eran tiempos en los que no tenía un mínimo control de lo que escuchaba”, dijo Jodos durante una charla con LA NACION. 

Tras algunas efímeras asociaciones musicales, viajó a Bercklee, en Boston, donde estudio dos años la carrera de músico profesional. Regresó a Buenos Aires, en 1993, con diecinueve años. “Me vinculé con Enrique Norris, Pepi Taveira, Carlos Lastra y Hernán Merlo, también Guillermo Bazzola, con quienes participé en varios grupos”, añadió. 

Recordó tres en especial. Un cuarteto con Norris, Norberto Minichillo y Pablo Tozzi; un grupo con el baterista Eduardo Casalla y un trío con Javier Malosetti y Pepi Taveira. 

Mientras participaba de estos grupos, Jodos comenzó a componer para un sexteto. El disco con este grupo está considerado uno de los mejores trabajos discográficos del jazz argentino. Ese excelente arranque le hizo ganar un lugar importante en la escena local. 

Desarma el sexteto y decide escribir para un trío, Cambio de Celda, junto con Martín Iannaccone en violonchelo y Sergio Verdinelli en batería. 

Su camino evidenciaba el florecimiento de un compositor maduro para su edad y que proponía renovar los cimientos del jazz porteño. 

Sólo Jodos 

Respecto del trabajo que presentará el martes, “Solo”, la música muestra su especial predilección por las estructuras lineales en las que integra la melodía con una forma rítmica y contrapuntística. “No trabajo especialmente con la armonía. En realidad, odio los acordes”, confiesa este artista, que se ha ganado un lugar de privilegio como docente. 

Su repertorio está basado en temas propios y standards como “Four in One”, de Thelonious Monk; “Prelude to a Kiss”, de Ellington, y “Parisian Thoroughfare”, de Bud Powell, que tiene internalizados y que representan vehículos para la interpretación. 

“Esos temas agilizan mi atención, me conectan muy rápido. Alcanzo pronto un buen grado de concentración. Concretamente, me libero”, dice Jodos. 

El disco de este pianista es un reflejo del nivel que ha alcanzado como compositor e intérprete. La música de “Solo” excede la media de lo que puede escucharse en el jazz local; algo así como una performance superlativa que seguramente funcionará como un aliciente para el resto de la escena porteña. 

Por cierto, los dos mejores trabajos discográficos de este año corresponden a placas de piano solo. El otro es el de Pepe Angelillo, músico platense que editó su primer trabajo recientemente. 

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Un dúo en construcción (Clarín)

Por Federico Monjeau 



El encuentro Gandini-Jodos tal vez sea una manifestación de ciertos desplazamientos geológicos ocurridos durante estos últimos años en el interior de la música argentina; o tal vez —como sostiene agudamente Diego Ficherman en el cuadernillo del disco De/generaciones (del sello BlueArt de Rosario), que se lanzó en el concierto del miércoles en ND Ateneo—, la irrupción de una nueva categoría de “músicos viajeros”, de unos músicos “capaces de tomar en cada territorio aquello que les atrae y capaces también de saber qué se mezcla con qué y qué no debería juntarse jamás”. 

Sea como fuese, se trata del encuentro de dos personalidades altamente individuales, que llevan su carrera artística un poco a contrapelo. En Gandini esto seguramente es así desde su propio origen como pianista y compositor culto, y debe de haber tomado un nuevo giro cuando el músico empezó a trabajar profesionalmente en la música popular, primero como pianista de Piazzolla y después como músico de jazz e intérprete de sus fragmentarios postangos; en Jodos, probablemente desde que el músico resolvió encarar un jazz difícil, geográficamente abstracto, sin red y sin muletillas de fusión. 

Quien haya tenido oportunidad de oír el disco De/generaciones y la música ejecutada durante su presentación, habrá comprobado que las interpretaciones están en movimiento permanente y que la actitud de los músicos es de un radicalismo extremo: esas expresiones sobre la incertidumbre que tanto gustan entre los instrumentistas de jazz suenan aquí completamente verdaderas. 

El hecho de que el concierto empiece y termine con interpretaciones individuales —de Jodos y Gandini cada uno por su lado, lo que no figura en el disco—, es significativo como presentación de universos diferentes: la interpretación de Jodos proviene del corazón del jazz moderno; Gandini se presenta con un aire de milonga inmaterial. 

Las diferencias de tradición y de carácter se mantienen productivamente a lo largo de todas las improvisaciones de este dúo, que confluyen en los standards del jazz (LovermanVisaCaravanI loves you Porgy); en el tango (Malena); en nuevas composiciones, como G. G. de Jodos (por las iniciales de Gerardo Gandini) o La nostalgia de Gandini; o en un fragmento de Lunario Sentimental (que es un trío que Gandini a su vez compuso sobre un fragmento del Pierrot Lunaire de Schoenberg); o bien en improvisaciones “sobre nada”. 

Es un dúo en construcción, cuyo estilo nocturno y reflexivo no se parece a ningún otro; su idea de improvisación es extrema y al mismo tiempo evita la dispersión y la deriva; las improvisaciones se desarrollan sobre las notas del otro, lo que le da a la música una forma escarpada, como un paisaje con relieves y perfiles superpuestos, de una belleza extraña y persistente.

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Un fluido diálogo de generaciones (La Nación)

Por César Pradines

Presentación en Buenos Aires Jazz y Otras Músicas del disco “De/generaciones” , de los pianistas Gerardo Gandini y Ernesto Jodos. En el ND/Ateneo. 
Nuestra opinión: bueno

Dos pianistas, dos generaciones, dos músicos casi encorvados sobre el teclado en un diálogo por momentos íntimo, en ocasiones intenso, sonoro, cerrado. Gerardo Gandini proviene de la música contemporánea; Ernesto Jodos llega desde el jazz; ambos proponen un trabajo amistoso, “De/generaciones”, editado por Blue Art, y que muestra un momento de esta relación en un punto irrepetible, como el de anteanoche en el Ateneo, donde presentaron el disco en el marco del Buenos Aires Jazz y Otras Músicas.

Una fuerte expectativa generó este concierto por el nivel de los pianistas. Si bien quedó en buena medida satisfecha, fue algo decepcionante para aquellos que llegaron hasta el teatro en busca de una “tour de force” en materia de improvisación porque, más bien, el dúo desarrolló un material dentro de un estado de reflexión.

No obstante se improvisó bastante y hubo momentos exquisitos, como en “Malena”, “Caravan” y la unión de piezas “Visa /Loverman”, en un impecable tributo a Charlie Parker.

LA INQUIETANTE CARAVANA

La noche comenzó con una improvisación de Jodos, seguida de otra de Gandini, algo así como para escucharse y entrar en diálogo. Por cierto, son dos mundos que tienen puntos de conjugación y necesitan de tiempo, como casi todo. Jodos es descriptivo; Gandini, melódico-nostálgico. Abstracción y melodismo se reunieron en la forma de dúo de pianos que, en rigor, tuvo en el abordaje de “Malena” una primera y auspiciosa señal de que la propuesta funciona.

Los primeros acordes los hace Gandini; muestra el camino, hasta que comienza a surgir desde el piano de Jodos la reconstrucción de la figura tanguera encarnada en “Malena”; siguen un camino que parece llevar del conventillo al loft. Jodos moderniza la edificación, la recicla en una pieza menos tortuosa y la manipula hasta llevarla hasta el siglo XXI, desde donde Gandini la devuelve a su esencia. Hay vuelo y entrega en los pianos que intentan aunar este clásico en una sola emoción.

Vendrá un trozo de “Lunario sentimental”, de Gandini, con arreglos de Jodos, que no agrega mucho más de lo que propone el original y ponen proa hacia “Caravan”, de Tizol. Para los memoriosos, este tema fue el cierre de la presentación del disco “Solo”, de Jodos, en el San Martín, donde se sumó Gandini en un piano a cuatro manos, dos años atrás.

Pues bien, esta versión, mucho más trabajada, se inició con una seguidilla de arpegio-suspenso-arpegio, hasta que Jodos tira la primera piedra y hace sonar la armonía de “Caravan”; tan pronto se descifra, el rumbo cambia. Por momentos hay un piano que suena a rag en medio de la noche. Gandini consigue construir una caravana extática, pero intensa. No se mueve; la idea de estos pianistas parece más dirigida a examinarla armónicamente; por momentos quebrando todo orden antes que poniendo en marcha, a la manera de Ellington.

Cuando parece estar lista y que llega la frase reconocible, Jodos introduce una digresión y vuelve entonces la revisión armónica, por notas, por acordes, pero la melodía se pierde en ese desierto armónico, sin oasis.

Luego llegará un merecido tributo a Parker, con dos temas “Visa/Loverman”, donde consiguieron llevar mediante una serie de encadenamientos melódicos tranquilidad al auditorio tras la inquietante caravana.

Un dúo de excelente técnica, con momentos de gran nivel, que necesita de más escenario.

SIGUE LA MÚSICA

La programación del festival continúa hoy, a partir de las 19, con la actuación de Machy Madco, en Unione e Benevolenza, Perón 1362; a las 20, Giusti Funk Corp., en el Carlos Gardel, Olleros 3640; a las 21, será el turno del Daniel Maza Cuarteto, también en Unione e Benevolenza, y del pianista brasileño Geraldo Falch, que con su cuarteto se presentará en el Palacio Rodríguez Peña, Rodríguez Peña 361. .

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Teatro Argentino: Recital del dúo de pianos constituido por Gerardo Gandini y Ernesto Jodos (http://www.impulsobaires.com.ar)

 

Un resultado musical fascinante

En ocasión de la reciente presentación de su disco “De/generaciones”, hecho a dos pianos por Gerardo Gandini y Ernesto Jodos, la crítica especializada destacó que se trataba de un álbum fascinante, donde ambos instrumentistas lograban sobresalir en el arte de la improvisación y de la interacción para tocar desde standards de jazz y tangos hasta temas propios y contemporáneos.
Por otro lado, Gandini y Jodos acaban de ser invitados a participar del prestigioso Festival Internacional Jazz Plaza 2008, que se realizará en La Habana (Cuba), del 14 al 17 de febrero próximo.  
El dúo presentó el c.d. en distintos teatros del país como Nuevo Ateneo de Buenos Aires,  Teatro Libertador de Córdoba,  Centro Cultural Parque de España de Rosario, Teatro Municipal de Santa Fe, Complejo Cultural de Río Gallegos y Teatro Municipal de Río Cuarto.

El disco “De/generaciones” fue muy elogiado por los especialistas.  Federico Monjeau, del diario Clarín, dijo que era de “una belleza extraña y persistente”.  Pablo Gianera, en Perfil, lo definió como “apasionante de punta a punta”.  Para Santiago Giordano, de La Voz del Interior, “lo notable de este trabajo es que cada uno mantiene su individualidad”. Según César Pradines, de La Nación, “En Loverman (uno de los temas incluido en el disco), el dúo alcanza momentos de un ensamble intenso”. Para Buenos Aires Herald, en tanto, estos “dos brillantes pianistas de dos generaciones diferentes han logrado un disco altamente recomendable”. Mientras que para el periodista Eliseo Cardona, del diario El Sentinel de Miami, “no es un simple disco: es un lujo, la auténtica fundación de un canon del jazz al sur”.

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Gandini y Jodos, en el Festival Buenos Aires Jazz ( Redacción Noticias Urbanas / 15 de mayo 2006)

 

Dentro del marco del Festival Buenos Aires Jazz y otras músicas, organizado por la Dirección de Música de la Ciudad, el miércoles 17, a las 21 tocarán los jazzeros Gerardo Gandini y Ernesto Jodos. La propuesta se llevará a cabo en el ND Ateneo. La entrada será libre y gratuita.

Gerardo Gandini (ganador del Grammy Latino 2004) y Ernesto Jodos (Premio Konex de Platino 2005) presentan su primer trabajo discográfico en conjunto: De/generaciones (BlueArt Records).

El álbum, grabado a dos pianos, presenta temas de ambos pianistas y clásicos del jazz y el tango como “I loves you Porgy”, “Caravan”, “Loverman” y “Malena”.

Sin dudas, se trata de un verdadero acontecimiento musical, si se tiene en cuenta que se trata del primer encuentro discográfico de estos dos pianistas argentinos.

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El arte detrás del arte – Paula Shocron Trío (http://artedetrasdelarte.blogspot.com.ar)

 

Aca traigo otro de mis artistas preferidos de la escena musical de Jazz Argentino, la excéntrica Paula Shocron una Rosarina con un sonido de lo más misterioso. Alumna de Ernesto Jodos con un interes especial en las composiciones de Thelonious Monk, la conocí cuando fui a un concierto donde unos amigos me dejaron afuera sin entrada y me quede con 10 personas más von mal humor hasta que la señorita que trabajaba en la puerta me ofrecio entrar gratis. Me sente solo a lo ultimo porque no habia lugares, y estaba sentado al lado de Paula Shocron que miraba los artistas que tocaban antes de que llegara su momento(yo no sabia quien era obviamente, pero llevaba algo original puesto y me llamo la atención).

Despues de ver la primera banda se levanto y de repente estaba en el escenario por tocar el piano, muy cómica la situación. Me parecio muy pero muy bueno, intenso al nivel de cualquier otro pianista de jazz reconocido que escuche. No soy machista pero hay que admitir que hay menos cantidad de material jazzístico en las disquerias de mujeres con talento, ademas de la ignorancia colectiva sobre el tema. En este caso fue una “sorpresa” conocer una artista joven que lleva consigo tal talento musical y lo decidió compartir con los demás.

Fui a buscar el disco que contenia los temas que toco en ese concierto pero no lo consegui porque justo se habian quedado sin ejemplares para ese periodo y el disco se habia editado hace unos años ya aunque se esperaba una redistribuicion mas adelante. Paso el tiempo y me encontre un año despues con “URBES” anunciado en la disqueria Notorious. Pregunte por el disco que busque una vez de ella y no estaba asi que tenia este disco que parecía bueno, obviamente ni dude y lo compre de inmediato. Este definitivamente su disco mas ambicioso(compre los demás despuése) y el que más me gusta. Tuve la oportunidad de ver a Paula Shocron en Virasoro bar presentando este disco y fue mi mejor experiencia con ella. Definiria su estilo como una mezcla de mucha pasión y vigor. La solidez con que toca esta mujer es sin duda un viaje de lo mas placentero pero elegante a la vez haciendo que uno no pierda la atención en lo que escucha.

Es otro artista imperdible, si tienen la oportunidad de verla y escucharla prueben una de las referentes más valiosas que tiene el jazz argentino. 

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Llega Paula Shocron Trío (La Capital de Mar del Plata)



En el marco del ciclo de jazz que organiza ICM en el bar de Yrigoyen 2575, hoy a las 22 se presentará el trío formado por Paula Shocron en piano, Jerónimo Carmona en contrabajo y Eloy Michelini en batería.

Shocron nació en Rosario, donde realizó sus primeros estudios musicales en la Escuela de Música de la Universidad Nacional de Rosario. Fue discípula de Diana Rud y, en forma particular, de Jorge Horst.

En el año 2000 comenzó a tomar clases con Ernesto Jodos y fue dedicándose cada vez más al jazz.

Publicó tres discos: “La voz que te lleva” (2005), “Urbes” (2007) y “Homenaje” (2009).

Paralelamente conformó, junto al músico Marcelo Gutfraind, el Shocron-Gutfraind Cuarteto, con el cual editó el disco “Percepciones”. A su vez, Shocron colaboró con diversos artistas.

Paula Shocron Trío cuenta, además, con la participación del reconocido contrabajista Jerónimo Carmona, quien acompañó, entre otros a Kurt Rosenwinkel, Eddie Daniels, Antonio Arnedo, Donny McCaslin, Lucía Pulido, John Stowell, Lalo Schifrin, Rick Zunigar, Billy Harper y Perico Sambeat. En batería estará Eloy Michelini, quien participó en los proyectos de Ernesto Jodos, Mariano Otero, la Buenos Aires Jazz Orquesta, Michael Stevens, Peter Asplund y Jakob Karlzon.

“Ritmos de Africa”

El grupo Bembé de percusión tradicional africana que dirige Fernando Wainman presentará hoy “Ritmos de Africa”.

El espectáculo tendrá lugar en Canto Arena Hostel, ubicado en Avda. de los Trabajadores (ex Martínez de Hoz) 2071, entre Arana y Goiri y Soler, del barrio Punta Mogotes.

En la oportunidad se contará con la participación del Ensamble de Mujeres, en tanto el cierre estará a cargo del Grupo Bembé-Presenta.

Dentistas tristes en la Bodega

Renovando su actividad vinculada por la música, hoy a las 21.30 en La Bodega del Auditorium, Fancinema presentará “Los dentistas tristes”, una obra que logra conjugar el rock con el humor. En esta oportunidad al dúo que forman Gustavo Sala y Gonzoide se sumará Pablo Vasco. Sala se encarga de las letras y las melodías y Gonzoide encara las bases y las guitarras. Al dúo se le sumará la presencia de Pablo Vasco, quien participará con algunos sketches humorísticos.

 

Orquesta Municipal de Tango

 

A las 20, en el Teatro Colón, la Orquesta Municipal de Tango, realizará una nueva función.

El programa incluye temas clásicos de su repertorio como “Quejas de bandoneón”, “A la gran muñeca”, “Tierra querida”, “Bien floreado”, “Orillera”, “A don Agustín Bardi”, “A Orlando Goñi”, “Café Domínguez”, “Pichuqueando” y “Lo que vendrá”, entre otros.

La Orquesta formará con Julio Dávila (su director al piano), Ernesto Scorziello (bandoneón solista), Luis Jiménez Naranjo (bandoneón), Pablo Albornoz, Jorge Smitt y Juan Manuel Ribas (violines), José Cardozo Borges (viola), Daniel Sergio (cello) y Eduardo Luc (contrabajo). El staff se completa con las actuaciones de Emmanuel Marín (bailarín invitado) y Jorge Alvarez (vocalista).

“The Rats” en el Colón

 

En la trasnoche del Teatro Colón, se presentará hoy “The rats”, grupo formado el pasado año vinculado al rockabilly, el blues y la música beat.

Integrado por Mauro Scándali (guitarra y voz), Marcela Martínez (piano eléctrico), Favio Camilletti (batería), Lucio Aprile (guitarra y voz) y Daniel Lorusso (bajo), el grupo abordará temas y canciones poco difundidas en vivo por una banda marplatense, de intérpretes y autores tales como The Beatles, Chuck Berry, Elvis Presley, Robert Johnson, Memphis Minnie, Tony Sheridan y Carl Perkins, entre otros.

Folklore y danza

“Con espíritu nacional” es la obra de danza que subirá a escena hoy a las 21.30 en el teatro Güemes, que tiene idea y dirección de la coreógrafa Guillermina Merlos. Con una importante producción artística, el espectáculo reunió a un elenco de bailarines, al tiempo que recorre las obras más trascendentes del folklore argentino. La primera bailarina es Montserrath Oteguí, quien está acompañada por Carina Combi, Ariel Ledesma, Natalia Fagnani, José Godoy, Julia González y otros artistas.