https://www.infobae.com/cultura/2017/12/30/balance-2017-un-ano-de-jazz-en-la-ciudad-del-tango/
http://www.argentjazz.com.ar/algunos-discos-que-nos-alegraron-el-ano-5/
https://www.infobae.com/cultura/2017/12/30/balance-2017-un-ano-de-jazz-en-la-ciudad-del-tango/
http://www.argentjazz.com.ar/algunos-discos-que-nos-alegraron-el-ano-5/
MAXI KIRSZNER TRIO. Dispositivo. BlueArt
He aquí juntos a tres de los mejores exponentes de la más joven generación de músicos de jazz. Maximiliano Kirzner, con sostenida presencia en el formidable trío de Enrique Norris, es uno de los más completos contrabajistas del medio, a lo que le suma muy buenas dotes de compositor. Nataniel Edelman irrumpió en el panorama de los pianistas consolidándose de manera inmediata como alguien que ya dejó de ser una promesa y Fermín Merlo es uno de los bateristas más libres y creativos del medio (además ahora toca, y muy bien, el vibrafón). En este segundo disco del trío de Kirszner (el primero, Glosalia, fue comentado en este mismo espacio), todas las composiciones, menos una, le pertenecen y están encuadradas dentro de un registro en el que predominan los tiempos medios y un tono sereno e intimista y lo primero que hay que destacar es la adecuada interacción que logran los integrantes del trío ya que, si bien Edelman tiene a su cargo los solos principales, sus compañeros exceden ampliamente el rol de ser una base rítmica, convirtiéndose en auténticos protagonistas de cada tema. El tono antes mencionado ya se puede apreciar desde el primer tema, Portátil para las ideas, en el que Edelman desarrolla un excelente solo. Lo que queda próximo ofrece un registro más introspectivo, con un muy buen trabajo de Kirszner y Altar casa es una bella balada introducida por el piano; un carácter más intenso y obsesivo muestra Vocita Yocito. En Nubes cerebro y el tema que da título al disco Edelman despliega su gran variedad de recursos y en el primero hay un muy buen solo de Merlo. Corrivuelaspropone el tema más libre del CD que finaliza con el melódico In the Year of the Dragon, del gran baterista Paul Motian. Un segundo trabajo de muy buen nivel del trío de Maxi Kirszner. Jorge García.
JORGE MIGOYA TRIO. Cuando el alba. Blue Art
Músico rosarino radicado en Francia desde hace cuatro décadas, donde desarrolló un gran actividad, Jorge Migoya presenta su último trabajo. Excelente pianista y compositor, clarinetista y consumado guitarrista (aunque en este disco no toca este instrumento), aquí está acompañado por César Franov en contrabajo y Pablo Davidowicz en batería, desarrollando un programa integrado en su totalidad por obras propias, en las que se pueden detectar influencias de ritmos folclóricos y ciudadanos y un gusto por la improvisación inspirado en el jazz. En el disco se alternan obras escritas con varias improvisaciones libres del trío y entre las primeras corresponde destacar la que da nombre al disco con un extenso y brillante solo de Migoya, al que se agrega otro de Franov y una buena intervención del líder en clarinete y estas características se repiten en el también extendido Siempre un milagro. Arrinconándose es una especie de choro, en tanto que Trois enfants es un lírico solo de piano y Ca alors! muestra un tono intenso y obsesivo. Pero tal vez las amalgamas más creativas del trío se encuentren en los mencionado temas improvisados (Paso al posible, Indicios únicos de libertas, Si Giacometti m´etait joué y Variaciones a la cuerda) en los que Migoya se luce tanto en piano como en clarinete y sus dos compañeros se integran adecuadamente a la libertad expresiva propuesta. Un excelente disco de un músico no demasiado conocido en estos pagos. Jorge García.
http://www.elamante.com/home/los-mejores-discos-del-ano/

por Héctor Mansur para Rosario3.com
Llegan estas fechas y se nos viene a la mente la cuadrilla del año, qué fue lo mejor, lo peor, los grises transitorios; y en ese balance que tanto nos gusta hacer surge “el disco del año”. Y en el ámbito del jazz fusión local, es Hacia mí, el disco del experimentado guitarrista rosarino Luis Fuster, editado por BlueArt Records.
La obra fue presentada a principios de este año y cuenta con todas canciones y arreglos de su autoría, más la producción de otro guitarrista local notable como Palmo Addario (ex David Lebón y Diego Torres).
Conformado por diez temas, el CD transita la atmósfera y lenguaje del jazz, smooth, pop y rock; toda una verdadera fusión.
En su mayoría instrumental –con algunas canciones cantadas por estelares voces invitadas–, las canciones, la grabación, el sonido y la masterizacion hacen al disco muy amigable de entrada para cualquier escuchador. Rápidamente se desprenden tres tremendos hits como “Amor virtual”, “Ana-ná” e “Hilo dorado” que nos llevan a puntos altos de emotividad sensorial musical.
Otros grandes momentos son “Jazmín”– que abre el CD–, “Bailarina” –dedicada a su hija– y “Soft Hwan, de 3 + 1, histórica banda que integró Fuster en los ’80.
Párrafo aparte para quienes son parte de este disco. Luis Fuster, en guitarras, composición y arreglos; Palmo Addario, en guitarras y producción; Jota Morelli (ex Al Jarreau), en batería; Claudio Cardone (ex Spinetta) en teclados; Ezequiel Ghilardi (Ricardo Montaner), en batería y teclados; Coco Maskivker, en teclados; Jazmin Rivarola Demarchi, en voz; Kiki Fererira y Tutu Rufus, en bajo; Roberto Ceballos, en saxo; y Javier Valderrama, en flauta.
Como músicos invitados participaron Andrés Ludmer y Rafael Nasta, en guitarras; y Adrián Schinoff, en piano.
El disco se grabó en los estudios Palmo Records y se editó sobre el cierre de 2016.
https://www.rosario3.com/ocio/Mundo-jazz-Hacia-mi-de-Luis-Fuster-el-disco-del-ano-20171231-0012.html

por Héctor Mansur
Llegan estas fechas y se nos viene a la mente la cuadrilla del año, qué fue lo mejor, lo peor, los grises transitorios; y en ese balance que tanto nos gusta hacer surge “el disco del año”. Y en el ámbito del jazz fusión local, es Hacia mí, el disco del experimentado guitarrista rosarino Luis Fuster, editado por BlueArt Records.
La obra fue presentada a principios de este año y cuenta con todas canciones y arreglos de su autoría, más la producción de otro guitarrista local notable como Palmo Addario (ex David Lebón y Diego Torres).
Conformado por diez temas, el CD transita la atmósfera y lenguaje del jazz, smooth, pop y rock; toda una verdadera fusión.
El disco se grabó en los estudios Palmo Records y se editó sobre el cierre de 2016.
En su mayoría instrumental –con algunas canciones cantadas por estelares voces invitadas–, las canciones, la grabación, el sonido y la masterizacion hacen al disco muy amigable de entrada para cualquier escuchador. Rápidamente se desprenden tres tremendos hits como “Amor virtual”, “Ana-ná” e “Hilo dorado” que nos llevan a puntos altos de emotividad sensorial musical.
Otros grandes momentos son “Jazmín”– que abre el CD–, “Bailarina” –dedicada a su hija– y “Soft Hwan, de 3 + 1, histórica banda que integró Fuster en los ’80.
Párrafo aparte para quienes son parte de este disco. Luis Fuster, en guitarras, composición y arreglos; Palmo Addario, en guitarras y producción; Jota Morelli (ex Al Jarreau), en batería; Claudio Cardone (ex Spinetta) en teclados; Ezequiel Ghilardi (Ricardo Montaner), en batería y teclados; Coco Maskivker, en teclados; Jazmin Rivarola Demarchi, en voz; Kiki Fererira y Tutu Rufus, en bajo; Roberto Ceballos, en saxo; y Javier Valderrama, en flauta.
Como músicos invitados participaron Andrés Ludmer y Rafael Nasta, en guitarras; y Adrián Schinoff, en piano.
https://www.rosario3.com/ocio/Mundo-jazz-Hacia-mi-de-Luis-Fuster-el-disco-del-ano-20171231-0012.html
Este jueves, 28 de diciembre, desde las 19.30 en el Rosedal del parque de la Independencia, se realizará el último de los conciertos del ciclo de jazz que desde octubre se ofrecen semanalmente en este espacio. En este oportunidad actuará el trío conformado por Rocío Giménez López en piano, Martín Fernández en batería y Fermín Suárez en contrabajo. Contarán con la presencia de Ashley Wilson, desde San Francisco, como cantante invitada.
Estos talentosos artistas reducen la obra de The Beatles (muchas veces de proporciones casi sinfónicas, en cuanto a la instrumentación), al formato trío, abriendo las puertas a los improvisadores para explorar los aspectos más profundos y complejos de esta música, jugando e interviniendo las formas, armonías y melodías, siempre respetando la esencia de las canciones.
La programación de jazz en el Rosedal, impulsada por las secretarías de Ambiente y Espacio Público y Cultura y Educación, busca darle un nuevo espacio a talentos locales e instalar a este sector del parque como un lugar para las artes, conformando un particular clima para que los vecinos puedan acercarse y vivir una experiencia especial.
Cabe señalar que al tratarse de una actividad al aire libre, en caso de lluvia se suspende. La programación de Jazz en el Rosedal se retomará en febrero de 2018.
El Rosedal fue recientemente renovado: se plantaron siete mil nuevos ejemplares de 35 especies diferentes que ya están florecidos y despliegan un espectáculo de color sin igual. Además, en el entorno se colocaron 126 luminarias led para mejorar la iluminación durante la noche y generar mayor seguridad al circular. La obra del Rosedal incluye un sistema de riego subterráneo para mantenimiento del jardín, una novedosa iniciativa para conservar los rosales sanos y vitales.
El sello rosarino BlueArt records cumplió quince años y lo celebró con lanzamientos como Edén, del quinteto del trompetista Sergio Wagner, y el notable Dispositivo, del contrabajista Maximiliano Kirszner, con Nataniel Edelman en piano y Fermín Merlo en batería.
Santiago Giordano, Página/12. 19 de diciembre 2017
Recientemente publicado por el sello rosarino BlueArt Records, el primer trabajo de Mezcal Trío (Damián Bincaz en guitarra eléctrica, Facundo Aride en saxos tenor y soprano y Gastón Bozzano en bajo eléctrico) encarna con sólida competencia jazzera una mayoría de temas propios y otros de Ralph Towner («From a dream») y del legendario John Abercrombie («The weeper»). En ausencia de sección rítmica, el disco derrama una sonoridad lírica y reflexiva cuyo centro radiante se desliza muy armónicamente entre los saxos y la guitarra, muchas veces sostenido por el bajo de Bozzano como un arco tenso o un puente de susurros. A través de arreglos clásicos y recurriendo a varios estilos, sin embargo, la vocación heterodoxa del trío evoca las melodías y el aire sentimental de la Trova rosarina. En su conjunto, los elementos musicales que combina Mezcal Trío exploran una variante de jazz fusión abigarrada y abierta. La concepción del disco, que va hilando las canciones con arte metódico, privilegia el protagonismo de los vientos de Aride, un saxofonista con ímpetu sinfónico y técnica que se deja llevar por armonías nítidas y con frecuencia dotadas de lirismo. Bincaz, en todo caso, no solo realza los saxos o convierte a la guitarra en una voz rítmica, sino también aporta varias composiciones suyas a una serie de temas tan sugerentes como bordados de meticulosas filigranas.
https://www.accion.coop/mezcal-trio
por Héctor Mansur
por Gastón Bozzano
“Stand by me” es un viejo gospel de Charles A. Tindley que Elvis Presley tornó inolvidable. Desde entonces ha resultado difícil no cantarlo una vez más. Lo mismo ocurrió a través de los años en torno a la melodía tradicional celta de “Romeiro ao lonxe” (O “Scarborough fair” en la titulación inglesa): muchos hombres y mujeres de nuestro tiempo, después de haberla escuchado -sea por cuenta de las sirenas de Luar Na Lubre o, allá lejos, por los irrepetibles Simon & Garfunkel- ya no pudieron olvidarla. Ambas canciones tienen algo común: la virtud de provocar cierta hipnosis en el oyente. Encantamiento motivado, hasta donde sabemos, por melodías tan simples como bellas que rasguñan el pecho y piden ingresar por allí al valle interior de nuestras emociones.
Esas dos canciones son, además, los dos primeros temas de “Salmo”, el disco solista del baterista rosarino Luciano Ruggieri; la luz primera con la cual el artista alumbra el color del camino al que su disco invita: once canciones propias de una sonoridad sutil, sin estridencia, interpretadas de modo magistral. Ya no hay, además, letra alguna en el seno de estas piezas incluidas en “Salmo”; se trata de versiones instrumentales de música popular sagrada (bien podría existir esta definición para un vasto grupo de canciones que en incontables repeticiones han unido al hombre con su cielo desde hace más de dos siglos). En ese trayecto inmemorial muchas de ellas han perdido también a sus autores o cambiado sus nombres, y hasta han sido innominadas por largos períodos. De mano en mano, de voz en voz, amasadas por el tiempo y la fuerza de la reinterpretación, fueron transformadas en ángeles viajeros de la esfera celeste.
Luciano Ruggieri parece haber sabido todo esto de antemano a la hora de elegirlas para integrar el repertorio de su disco y para abordarlo sólo con dos guitarras eléctricas (Sebastián López y Federico Riva), un contrabajo (Franco Di Renzo), y unos órganos y teclados (Lucas Polichiso). Con esa formación estable -a la que se suman las intervenciones de su hermano Mariano en piano y de otro baterista, Pau Ansaldi, en un par de temas-, Ruggieri sugiere siempre mucho, bastante más, de lo que toca. Los cinco músicos entablan un diálogo fecundo, un contrapunto incesante en torno a una idea que hace gala de su austeridad. Y se trata, también, de un disco de jazz. Los tracks se suceden y maravillan por esa impronta común antes descripta: cobran nueva vida temas universales como “Working on the building” (nuevamente se cuela en el recuerdo la versión de Elvis, pero también la de B.B. King o la de John Fogerty); como el tradicional “We shall overcome” que alguna vez cantaron Joan Báez y Bruce Springsteen. Y “Salmo” también invita a danzar cuando suenan otros dos “tradicionales” como “Amazing grace” o “Swing low, sweet chariot” (también alguna vez cantada por Clapton y por Elvis).
”A lo largo de la historia y en innumerables culturas la música ha cumplido, y lo sigue haciendo, una función de servicio a la comunidad. Como el sacerdote o el médico, en estas culturas el músico realiza una función de servicio comunal, acompañando funerales y nacimientos y animando y alegrando festividades”. (Luciano Ruggieri, Rosario, mayo de 2016).
”Salmo” ratifica la reflexión del músico que lo ideó. Su música es funcional a todos esos servicios. Pero además él y sus amigos, al grabar y publicar este disco, han hecho algo más, han depositado una carta en un viejo buzón que nos llegará a todos. Leerla será nuestro estado de gracia: unos cincuenta minutos de música para que el crepúsculo quepa en nuestro bolsillo.