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Bondades (Cuadernos de Jazz, España)

Por Eduardo Hojman

Este grupo, cuyos líderes parecen ser el pianista Pablo Socolsky y el multiintrumentista Kay Heinrinchsdorff, practica una suerte de jazz fusión que algunos, quizás reticentes al término, llaman jazz contemporáneo. En su sonido, mayormente suave y tranquilo, campean muchas influencias del jazz más accesible, desde las melódicas trompetas tributarias –pero no directamente—de la etapa eléctrica pop de Miles Davis, hasta la world music, incluyendo ritmos claramente pop como el reggae, que aquí hace aparición al menos dos veces. Hay también intermedios de temas anónimos de la etnia shona, ejecutados ora con mbira solista ora con mbira y trompeta, pero en el fondo estos añadidos suenan más bien a adornos de un proyecto claramente ubicado en un sonido agradable y paisajista más que arriesgado y narrativo.

Gracias a la alta calidad de los cuatro intérpretes, a la omnipresencia tan grata del trompetista Mariano Suárez y en especial a la profundidad compositiva de todos los miembros, el cuarteto sortea con soltura los meandros más peligrosos de los sonidos lounge y del smooth jazz, y la propuesta suena, al fin, honesta, aunque quizás se eche en falta algo de personalidad.