El jazz que nos llega de Argentina está tan lleno de sorpresas como de (crecientes) certezas. Voces que reafirman su calidad, otras que se afianzan y por fin las que se abren paso a fuerza de sensibilidad y trabajo. De ellas hemos recibido recientemente unas cuantas muestras, todas desde Buenos Aires y Rosario, al parecer las ciudades (junto con La Plata, aunque en menor medida) donde se desarrolla la mayor parte de la vida jazzística del país.
