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Una pianista con vuelo propio, por Sandra de la Fuente (Clarín)

 

Fue una gran revelación del jazz argentino de esta década. Ahora, ya madura, sacó un notable disco en trío.
El album incluye un homenaje al pianista estadounidense Andrew Hill“Me intereso especialmente el tratamiento que Hill hace de la formacion de trio”, dice la pianista, Premio “Clarin”.

Hace ya cuatro años que la pianista Paula Shocrón editó La Voz Que Te LLeva, su primer disco. El trabajo causó sorpresa no sólo porque se trataba de un tan entusiasta como rico homenaje a Thelonious Monk hecho por una veinteañera sino también porque se trataba de un disco de piano solo, un bautismo discográfico poco habitual en el jazz.

Por estos días Sony acaba de editarHomenaje, el cuarto disco de Paula Shocrón y el segundo del trío -el anterior fueUrbes– que integra junto con el baterista Carto Brandán y el contrabajista Jerónimo Carmona. Como en su debut, Shocrón expone más datos sobre su genealogía musical con una abierta dedicatoria al pianista estadounidenseAndrew Hill.

El disco será presentado en Thelonious, esta noche y el 11 y dentro del ciclo de música en el hall del Teatro San Martín, el 17 y el 18.

“Suelo enamorarme de distintas músicas a las que por períodos no puedo dejar de escuchar -cuenta Shocrón-. No se trata de un interés estrictamente musical o de una afinidad intelectual con un músico sino más bien de un asunto de energía, de una empatía que seguramente provenga de algún rasgo particular de un estilo. Es algo que me sucede con los más diversos músicos. Tal vez esas afinidades tengan algún fondo común”.

¿Cuándo empezó la empatía con la música de Andrew Hill?

En 2001, cuando escuché su disco Black Fire. De allí en más me fui llevando por algunos temas en trío. Me interesó especialmente el tratamiento que él hace de la formación de trío. Después vino el interés por sus formaciones más grandes. Y ahora que doy ensamble en el conservatorio estoy estudiando con más detalles sus composiciones para esas agrupaciones.

¿Qué hacía singular su tratamiento de la formación de trío?

Su modo de abordar la improvisación. No es que abandonar la idea del solo sino que en su música desaparecen los primerísimos planos. En sus tríos la improvisación circula dentro de una gran interacción. Esa es la idea que me interesaba rescatar de su música, más allá del claro homenaje que apuntan los dos temas de su autoría que interpretamos.

Consolidaste un trío que lleva tu nombre, una idea a la que parecías reacia. ¿Te resulta difícil ese liderazgo?

En esta música el liderazgo termina con el nombre de la agrupación. Que se llame Paula Shocrón Trío no me hace trabajar más que a Carto o a Jerónimo. Aquí todo es trabajo en conjunto. En las formaciones más grandes la dirección se impone y seguramente en una big band se vuelva imprescindible. Pero en el caso del trío, y de éste en particular, hay siempre propuestas y contrapropuestas. Discutimos y tocamos. Gran parte del asunto es tocar y ver cómo se van dando las cosas.

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Música latinoamericana en la Casa del Bicentenario (Secretaría de Comunicación Pública, Presidencia de la Nación)



Neli Saporiti presenta, hoy a las 20:00, en la Casa del Bicentenario, su último trabajo: Travesía Americana. En canciones propias, recorre ritmos y formas musicales de Latinoamérica como la milonga, el tango, el bolero, el son cubano, el candombe y la guaraña, en los que Saporiti crea un fantástico diario de navegación musical por esta “América morena que tanto nos conmueve”. 

Desde la Secretaría de Cultura informaron que la entrada para el espectáculo es libre y gratuita, pero de cupo limitado. A partir de las 19:00 se repartirán las entradas en la sede de la Casa en Riobamba 985.

Neli Saporiti nació en la ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, a través de su madre y de su tía, Neli Omar, cultoras de la milonga, el tango campero y el paisaje sonoro, que incluía también a los payadores, tuvo acceso a estas músicas y tradiciones. Su mamá y su tía formaron un dúo de cantoras, nacido bajo el influjo de la radio y del tango con guitarras de Carlos Gardel.

Luego, Saporiti recibió influencia musicales africanas, del soul, rock y también los ritmos latinoamericanos. Fue parte de distintos proyectos, entre ellos, el de las Soul Fingers que integró durante varios años. 

Su primer disco “Canciones Argentinas”, editado por Los Años Luz, está dedicado a milongas y tangos camperos. Más adelante grabó con su marido y compañero, Gerardo Gandini, “Locas Tentaciones”, para el mismo sello y recientemente “Travesía Americana”, co producido con Diego Rolòn, editado por Blue Art e ilustrado por Marcos López.

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EL HOMBRE QUE CURABA A LA MÚSICA DE SUS REPETICIONES (Cuadernos de Jazz, España)

Por Marcos Maggi

Horacio Larumbe tocaba abriendo cajoncitos de los que sacaba sonidos que se parecían a nada. Su música -cortada, intervenida- es una presentación constante de novedades, un proyecto alimentándose de proyectos. Si este disco fuera una ciudad, estaría llena de pasajes con olor a tabaco, a madera, a pan, a ropa de bohemio recién planchada. Nunca caminaríamos lo suficiente para terminar de conocerlos. Si volviéramos la cabeza, el tramo recorrido ya no sería el mismo. Quizá ni existiría. 

Como en la escritura automática de los surrealistas, y siguiendo un esquema laberíntico, la fuerza de este directo radica no tanto en la exploración como en la rebelión contra lo compuesto, contra toda estructura: improvisación que invade las melodías y que es cita y enriquecimiento magistrales. Este álbum póstumo, que Larumbe no quiso grabar y cuando lo escuchó se negó a editar -él prefería la vitalidad de la experiencia directa- es el registro de una noche (11 de octubre de 2002) en el teatro Centro Cultural Parque de España, de Rosario. Tiene una grandeza que se erige en filosofía musical: las composiciones son llevadas y no al revés; la historia de los standards, con sus infinitas versiones, o los ritmos populares, no encierran al pianista y lo conducen. Larumbe va por delante de la música; la doma con una frescura que no recuerda a nadie. Moon River no hace pensar tanto en Moon RiverHow High the Moon resplandece de antónimos y La Puñalada fue vestida de candombe. 

Larumbe reinventaba siempre, metiendo las manos hasta el fondo de lo ya escuchado para curar a la música de sus repeticiones; tocada por él, una melodía sentía ganas de cambiarse el nombre. La ceguera hay que invocarla. Pero aparte de la famosa réplica (no le gustaba que lo llamaran “No vidente”, porque -explicaba- “A un pobre no le dicen ‘No rico’”) ya es algo anecdótico. Aquí importa la otra noche, aquella de Rosario. Para los que estuvieron, fue mágica. A tanta música periférica, el adjetivo le queda chico. Qué bueno que hayan rescatado el disco porque ahora, en esa noche de Rosario, podemos estar todos.

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“Versos y trovas” de Abonizio (El Litoral)

 

El autor de los clásicos temas “Mirta, de regreso” y “Dios y el diablo en el taller”, Adrián Abonizio, llegará este domingo a Santa Fe para presentar “Extraño conocido”, su última placa. Será a las 21.30, en Morrison bar -25 de mayo 3428-, y como parte del ciclo “En versos y trovas”.

Este escritor, poeta y músico, trabajó como periodista en Página 12 y La Capital, publicó libros, editó cuatro discos propios, hizo música para cine (“Caballos Salvajes”) y es considerado un compositor fundamental del rock nacional, uno de los pilares de la “trova rosarina”. Sus temas suenan en boca de artistas de la talla de Joaquín Sabina, Juan Carlos Baglietto y Amelita Baltar.

Con el nombre “Extraño conocido”, Adrián editó un disco en el 2006, que reúne por primera vez sus grandes éxitos, en un formato acústico. Un disco que se suma a “Abonizio” (1984); “Los años felices” (1990) y “Todo es humo”(2000).

Las entradas para el recital podrán adquirirse en la puerta.

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Leo Genovese: Unlocked (2008) (All About Jazz)

 

By PHIL DIPIETRO


Boston takes pride in it’s stature as one of those old Yankee towns where it’s tough to establish a foothold—a place where it takes three generations to break into an old neighborhood. While it’s brimming with young jazz talent, the majority make the most of the locally rigorous musical pedagogy before making haste for New York. Rarely do young players gig in its clubs with the small established cadre of its recognized recording veterans, like George Garzone, Hal Crook or Joe Hunt. At 29, the Argentinean and current Bostonian Leo Genovese is a first-call pianist to them all, but he’s also the go-to guy for to the explosive starlet Esperanza Spalding and Cuban drum phenom Francisco Mela. While the resume may indicate Genovese’s an old musical soul in a young body, this recording provides proof-positive.

He’s accompanied here by a lesser-known and younger bassist with similar old-soul cred, Justin Purtill, who has recorded with Rakalam Bob Moses and Tisziji Munoz. Hunt, who has drummed for such ivory icons as Bill Evans, Steve Kuhn, Don Friedman and Barry Harris, makes no qualms about throwing in his lot with Genovese.

There’s nothing old school about Genovese’s approach. In fact, on macro and micro levels he actively resists conformity. Conceptually, he refuses tying himself to any stylistic tree, and his playing often defies resolution for the entirety of even the ripest standard chestnuts. This makes his embrace by Boston’s vanguard all the more remarkable but somehow, he always fits without having to fit in.

One of the reasons for this is that he’s a flat out fantastic player. Just cue up “Mega Tsunami,” a tidal-wave compendium of approaches and technique from avant to classical that cross-hybridizes the inside chops quotient of a Gonzalo Rubalcaba with the out pointillism of a Cecil Taylor before throttling to pastoral lyricism. This spontaneously composed tour-de-force is the recommended first stop.

Another reason is his all-encompassing knowledge of and fervor for modern styles, including the jam-inflected, envelope filter-enhanced loopiness of “Do you Want Some Mints?” as Hunt pounds the skins in a manner no man of half his age should. Genovese abets the freak-out burn by taking his sole turn on a wood flute with a sax-like bell that produces a Dolphy-esque wail while covering the range of his former arsenal, from bass clarinet to flute.

Genovese spends more time inside the piano than out of it for the exhilarating fun of the “March of the Musical Robots” and pulls on the heartstrings while simultaneously adding sonic guideposts to the journey of “Signs of Transcendence.”

The title tune is a teetering house of cards, embellished randomly, then prodded to the tipping point before being allowed to recover. Purtill’s patience and Hunt’s elasticity resuscitate each measure, while Genovese sounds all too willing to release them into the wild. It’s precisely here, and many other revelatory points during the course of Unlocked, where rewards are revealed as this trio collectively finds, then joyously throws away, the key.

Track Listing: Unlocked; Do You Want Some Mints?; Keep It Loose; Dance; Mega Tsunami; March of the Musical Robots; Signs of Transcendence; Animal Religions; We Are Always at the Beginning; Hunting.

Personnel: Leo Genovese: piano, sonics, wood flute; Justin Purtill: bass; Joe Hunt: drums.

 

 

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Paula Shocron presenta en vivo su tercer disco, “Urbes” (La Capital)

Por José L. Cavazza

 

“Es casi inusual que recién en mi tercer disco salga a tocar con un formato de trío, que es la forma más convencional y básica en el jazz”, dijo la pianista rosarina Paula Shocron sobre su nuevo álbum, “Urbes”, que presentará hoy a las 21.30 en el teatro La Comedia, en el marco del Festival de Jazz.


   En este CD de ocho tracks, Shocron abandonó a su “segundo papá” Thelonious Monk y compuso seis temas. Los dos restantes pertenecen a los pianistas Billy Strayhorn y George Shearing. “Lo más natural hubiera sido una formación de jazz trío en mi primer álbum, porque creo que lo inusual fue hacer un disco de sólo piano (“La voz que te lleva”) en mi debut discográfico”.

   “El disco se armó así porque veniamos tocando juntos desde hace un buen tiempo y casi siempre un álbum —dijo— es el resultante del trabajo en vivo. Así, también el proyecto con Marcelo Gutfraind derivó en mi segundo disco, «Percepciones»”. Además, esta es la primer formación en la que Shocrón es líder absoluta. “En el proyecto con Gutfgraind éramos dos líderes y en el disco de sólo piano estaba a cargo de mí misma”, bromeó. El liderazgo para Paula Shocron tiene que ver con la responsabilidad y la producción musical, sobre todo porque los temas en su gran mayoría son propios. “Después somos un trío y decidimos en algún punto los tres”, añadió.

   Para Shocron, “Urbes” es un disco con temas muy diferentes entre sí. “El tema «Urbes» me sugirió además el nombre del álbum y tiene que ver un poco con la diversidad de las grandes ciudades”, señaló.

   La pianista y gran esperanza del jazz argentino hace un par de años hizo las valijas y se fue a vivir a Buenos Aires. “Ganás y perdés cosas todo el tiempo. Es una forma de equilibrio, y espero que lo que pierda sirva para ganar algo después”, comentó y finalmente dijo: “Los tiempos en la música son más largos; estoy aquí en Buenos Aires poniendo toda la energía en tocar. Necesito de mucho más tiempo para evaluarme, preguntarme si estoy consolidada. No tengo 30 años y estoy en una edad sólo para tocar”.

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Recital dúo de pianos Gandini – Jodos (Noticias.cancionero.net )

 

El sábado 13 de octubre a las 18:00 hs. en la Sala “Astor Piazzolla” del Teatro Argentino de La Plata, dependiente del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, actuará el notable dúo de pianos constituido por Gerardo Gandini y Ernesto Jodos.

Las entradas serán gratuitas y deberán ser retiradas de la Oficina de Informes del Teatro, el mismo día de la función, a partir de las 10:00 hs.

En el marco del Ciclo de Música del Siglo XX, Gerardo Gandini –compositor de formación clásica, último pianista de Astor Piazzolla y ganador del Grammy Latino 2004 por su disco de tangos- y Ernesto Jodos –uno de los músicos de jazz más sobresalientes del momento- ejecutarán a dos pianos “Sobre nada” (Gandini-Jodos), “Lunario sentimental” (Gandini), “Malena” (Demare-Mazi), “G.G.” (Jodos), “Caravan” (Ellington-Tizol), “La cumparsita” (Contursi-Rodríguez), “La nostalgia” (Gandini), “Visa-Loverman” (Charlie Parker) y “I love you Porgy” (Gershwin). Además, Gandini interpretará solo “La última curda” (Troilo-Castillo) y Jodos. hará lo mismo con “Ella también” (Spinetta).

En ocasión de la reciente presentación de su disco “De/generaciones”, hecho a dos pianos por Gerardo Gandini y Ernesto Jodos, la crítica especializada destacó que se trataba de un álbum fascinante, donde ambos instrumentistas lograban sobresalir en el arte de la improvisación y de la interacción para tocar desde standards de jazz y tangos hasta temas propios y contemporáneos.

Por otro lado, Gandini y Jodosacaban de ser invitados a participar del prestigioso Festival Internacional Jazz Plaza 2008, que se realizará en La Habana (Cuba), del 14 al 17 de febrero próximo.

El dúo presentó el CD en distintos teatros del país como ND Ateneo de Buenos Aires, Teatro Libertador de Córdoba, Centro Cultural Parque de España de Rosario, Teatro Municipal de Santa Fe, Complejo Cultural de Río Gallegos y Teatro Municipal de Río Cuarto.

El disco “De/generaciones” fue muy elogiado por los especialistas. Federico Monjeau, del diario Clarín, dijo que era de “una belleza extraña y persistente”. Pablo Gianera, en Perfil, lo definió como “apasionante de punta a punta”. Para Santiago Giordano, de La Voz del Interior, “lo notable de este trabajo es que cada uno mantiene su individualidad”. Según César Pradines, de La Nación, “En Loverman (uno de los temas incluido en el disco), el dúo alcanza momentos de un ensamble intenso”. Para Buenos Aires Herald, en tanto, estos “dos brillantes pianistas de dos generaciones diferentes han logrado un disco altamente recomendable”. Mientras que para el periodista Eliseo Cardona, del diario El Sentinel de Miami, “no es un simple disco: es un lujo, la auténtica fundación de un canon del jazz al sur”.

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“Primero fue todo de oído” (Rosario/12)

 

Por Edgardo Pérez Castillo

Para muchos desconocido, Mauro Ramos podría ser calificado como el secreto mejor guardado de la música creada en Las Rosas. Oriundo de esa localidad santafesina, el guitarrista sin embargo tuvo su paso importante por la escena rosarina (como integrante del dúo de guitarras Nocturnos y el Quinteto El Amague) y nacional, convirtiéndose en Revelación de Cosquín en el 2001 con otra dupla, la que conformaba con su hermano. Ya abocado a un camino solista, Ramos empezó a darle forma a tangos propios y ajenos, registrándolos en un disco que, luego, llegaría a las bateas a través del sello local BlueArt Records. Mañana a las 21, Tangos tendrá su presentación oficial en la Plaza Cívica (San Lorenzo 1949), en un recital que se desarrollará con entrada libre y gratuita.

Para Mauro Ramos la relación con la guitarra se inició por simple curiosidad, cuando a los 11 años jugaba con la criolla que su hermano utilizaba para estudiar. “Empecé tocando de oído, tocando cosas solo y sacando muchos temas. Después empecé a estudiar con un profesor del barrio”, recuerda el músico. Con el tiempo, el rito se extendería por numerosas horas diarias, lo que derivó en un nuevo paso: “Cuando ví que iba superando cosas que parecían difíciles empecé a estudiar en Rosario con Claudio Zemp, a viajar, y a tocar con mi hermano, con quien armamos un dúo con el que anduvimos bien, porque tocamos por la zona, viajamos por la provincia y salimos Revelación en Cosquín. Pero a mí siempre me gustó tocar todo tipo de música, y con el dúo estábamos tocando tangos instrumentales conocidos, los dúos típicos de guitarra”.

Ya radicado en Rosario, Ramos comenzó a interpretar composiciones propias junto a otras de Piazzolla con el dúo de guitarras Nocturnos, para conformar luego el Quinteto El Amague, llegando después a la determinación de formarse como solista: “Empecé a estudiar para arreglar y tocar solo, pero no con un estilo clásico, sino improvisando en los temas, con un concepto más de jazz pero tocando música de acá. Con el tango encontré la forma de expresarme con la melodía, la armonía, para poder tocar lo que me gustaba”.

Ese gusto terminó redondeándose no sólo en las tres composiciones propias que aporta a Tangos, sino además en las personales versiones sobre reconocidas obras de Bardi y Cadícamo (“Nunca tuvo novio”), Stamponi y Castillo (“El último café”), Troilo y Castillo (“La última curda”), Piazzolla (“Decarísimo”) o Cobián y Cadícamo (“La casita de mis viejos” y “Nostalgias”). Porque, alejándose de toda sobreexposición innecesaria, Ramos no abusa de su virtuosismo, combinándolo con interpretaciones tan expresivas como sentidas. “Uno no puede estar haciendo notas rápidas una atrás de la otra durante todo el disco –reconoce a Rosario/12–. Además en el tango tenés que tener un momento de reflexión, y me gustó mucho el juego de tener un pasaje virtuoso y dos o tres pasajes tranquilos, con acordes nuevos, sacados de otros estilos. No soy un músico de tango, sino que estoy cerca porque es un género que me gusta. Siempre me gustaron mucho Piazzolla, Troilo, Grela, Salgán”.

En esa misma línea, el músico reconoce que el suyo “no es un disco enfocado para la gente de tango, sino para aquel que gusta de la música en general, que va a encontrar más cosas de dónde agarrarse”. “Y no hice un disco para guitarristas, sino para la gente a la que le guste la música. Por eso al momento de hacer los arreglos no me importó si un acorde sonaba a flamenco, si me gustaba trataba de meterlo igual. Siempre trabajé con mucha libertad, tratando de no expresar lo mismo en todos los temas”, agrega.

Mientras tanto, la amplia influencia de Ramos encuentra una mayor presencia en el terceto de obras que llevan su firma, sobre las que apunta: “Son temas que compuse en distintos períodos de mi vida, no los hice especialmente para el disco. El primero que hice fue `Tanguito`, inspirado en guitarristas como Juanjo Domínguez, con un estilo bien tanguero. Después hay una zamba instrumental, `Llora el cielo` porque también me gusta mucho Atahualpa Yupanqui, y está muy inspirada en su música. Y el último tema, `Alma`, creo que tiene muchas influencias de Egberto Gismonti, de Chopin, que son autores que me gustan mucho. Escucho de todo, y en el disco traté de que eso se note”.

Y aunque existe la posibilidad de que el músico sea encasillado dentro del terreno del tango, sus intenciones son las de continuar abriendo caminos. “Estoy estudiando mucho jazz, y me gustaría lo que a todo músico, lograr un sonido propio –confiesa–. Por eso estoy muy contento de estar en BlueArt, que es un sello dedicado al jazz y el tango contemporáneo donde hay gente como Gerardo Gandini o Ernesto Jodos. No creo entonces que se encasille lo que hago. Algo que sí me pasó, por ejemplo, cuando salimos Revelación de Cosquín haciendo folclore y tango. En aquel momento decidí seguir otro camino. Hay que tener paciencia y hacer lo que a uno le gusta y siente, sino no podés perdurar, ni trascender”.