El Intruso

Marc Perrenoud Trio: Logo

Marzo de 2013

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El Intruso

Marzo de 2013

Marc Perrenoud Trio: Logo

Por Marcelo Morales



Mib, Flightcase, Logoglace, Solar, Blue in Green, Emira, Alone Together, Nax, You and the Night and the Music

 

Músicos:
Marc Perrenoud: piano
Marco Müller: contrabajo
Cyril Regamey: batería

 

BlueArt Records, 2009

Calificación: Está muy bien

La ginebra es una bebida alcohólica transparente de alta graduación que se obtiene por destilación de diferentes cereales y se aromatiza con bayas de enebro. Aclaraciones: el enebro es un arbusto de la familia de las cupresáceas, de tres a cuatro metros de altura, con tronco ramoso, copa espesa, hojas lineales de tres en tres, rígidas, punzantes, blanquecinas por la cara superior y verdes por el margen y el envés, flores en amentos axilares, escamosas, de color pardo rojizo, y por frutos bayas elipsoidales o esféricas de cinco a siete milímetros de diámetro, de color negro azulado, con tres semillas casi ovaladas, pero angulosas en sus extremos. La madera es rojiza, fuerte y olorosa. Y las bayas son frutos carnosos con semillas rodeadas de pulpa (ejemplos cotidianos: tomate y uva).

La ginebra se originó en los Países Bajos durante el siglo 17 y parece que la inventó Franciscus Sylvius (19-614-1672), también conocido como Franz De La Boe, médico anatomista y científico alemán pero que desarrolló su labor íntegramente en Holanda. Hay quienes sostienen que el gin y la ginebra son lo mismo. Y hay quienes sostienen todo lo contrario. Tarea para el hogar.
Lo cierto es que el bueno de Sylvius estaba intentando obtener un remedio para los cálculos biliares y afecciones renales mezclando alcohol obtenido de cebada, centeno y maíz con las mencionadas bayas de enebro. A la cuarta catadura, dicen que el doctor, alemán de nacimiento y holandés por elección, comenzó a balbucear en guaraní. Cuentan que lo encontraron abrazado y confesándole su amor a un palo borracho mientras lloriqueaba a moco tendido por no ser correspondido.
No menos cierto es que la ginebra gozó de gran popularidad en Inglaterra debido a que, en un principio, su costo era inferior a otras bebidas alcohólicas. Los ingleses, dicho académicamente, se fueron de mambo y obligaron (bueno… es un decir…) a que la reina María declarara un impuestazo padre que era solamente sobrellevable… estando beodo.

En la Argentina la ginebra acompañó a los gauchos, desde el Martín Fierro para acá y hacia allá. Con respecto a este tema, en una nota publicada en el diario argentino La Nación, Emilse Pizarro comenta que "el alto consumo de alcohol, sobre todo, ginebra holandesa, es un dato de asociación con la cárcel”. Emilio P. Corbiere, en el libro El Gaucho -desde su origen hasta nuestros días- (Editorial Renacimiento) escribe: "…entre trago y trago de ginebra, la bebida predilecta del país".
Pero se ve que el alcohol me ha llevado por caminos erráticos, ya que en realidad quería, intentaba, referirme a otra Ginebra, más específicamente a una ciudad situada en Suiza, la segunda en importancia después de Zurich. No se pongan contentos de antemano: no mostraremos nuestra erudición aquí hablando de esta Ginebra. No quiero que usted termine embebido en el tema.

Ocurre que allí nació, en 1981, el pianista Marc Perrenoud. Se inició en las teclas a los 6 años. Con apenas 20, comenzó a tocar en numerosas bandas de jazz de Suiza, Francia y Alemania, participando además en diversos festivales: Montreux Jazz, Estival Jazz Lugano, Bern International Jazz, Onze + Contrebande Jazz, Sunside, La Défense, Cairo Opera House, Madajazzcar y también anduvo mostrando lo suyo por Buenos Aires.
Obtuvo el Montreux Jazz Chrysler Award en 2003, el Friedlwald Grant (Zurich) en 2005 y el premio al mejor solista en el International Bern Festival (2006). Un año después le otorgan la beca Patino. En la actualidad, Perrenoud centra su actividad en tres proyectos diferentes: un dúo con el baterista Sylvain Ghio, Seven Pianos (obviamente, un combo de siete pianistas) y el Marc Perrenoud Trio, con el que editara Logo en 2008 y que fuera editado originalmente por el sello alemán Neuklang.

Y mire usted lo que son las cosas… el sello rosarino BlueArt no ha tenido mejor ocurrencia que editar dicho álbum en la Argentina. Que entre tanta reedición y escasez de propuestas originales y músicos nuevos, se celebra sobremanera. Esto, mucho más allá de quién se trate, de cómo nos resulte el disco, de si la propuesta nos acomoda o no. Lo que nos contenta, en estos tiempos más que antes, es poder tener acceso a músicos a los que, de otra manera, ni de cerca. Y no me vengan con Internet, mp3 o cuestiones por el estilo. Un disco (CD, en este caso) es un disco. Lo demás… ¿lo sabes tú?

Logo es el primer álbum que Perrenoud graba con su trío. En él alterna temas propios (cinco) con composiciones de Miles Davis (dos) y el tandem Dietz/Schwartz (también dos). Sus compañeros también son líderes o co-líderes y participan de numerosos proyectos. Nos referimos al contrabajista Marco Müller y al baterista Cyril Regamey.
El disco da comienzo con una composición del ginebrino, Mib. El contenido groove del baterista Regamey, en buena concordancia con el contrabajista Müller, le ofrecen terreno fértil a Perrenoud para que desarrolle una melodía con ciertos ribetes pop. El trío suena relajado, como con la premisa de que el álbum recién comienza y ya habrá tiempo para más. La base va tomando un mayor protagonismo y Perrenoud desarrolla su solo con buen gusto y algún que otro cliché. Interesante interacción en el trío que ofrece, además, un correcto solo de Müller y un breve y atractivo momento de Regamey hacia el final.
El straight ahead se hace presente en todo su esplendor en Flightcase. Suenan sólidos, bien complementados y con llamativa precisión. El sendero transitado aquí no es nuevo; no obstante, permite apreciar la muy buena digitación de Perrenoud, que además acelera cuando debe hacerlo y se llama a silencio cuando la ocasión lo requiere. Resulta, eso sí, innecesario el solo del baterista Regamey. Que no es malo ni mucho menos, simplemente innecesario.

Logoglace, una intimista balada es, además, la composición más larga del CD. Toma singular relevancia aquí el tratamiento que Regamey le brinda a sus tambores y el aceitado sostén de Müller. Perrenoud comienza a mostrar, de verdad, que tiene con qué. Y que lo que tiene no es poco. Se sugiere cierto aire flamenco y hasta judaico. Escribimos "se sugiere". Nuevamente el pianista cede protagonismo y la posta la toma el (debemos decirlo) bueno de Müller en un solo que no peca de efectista y que está en todo momento en concordancia con lo propuesto compositivamente. Un gran momento.

Llega la primera de las composiciones de Miles Davis, Solar, con un tratamiento despojado, sustentado por un trabajo de la base rítmica que recuerda (y mucho) a The Bad Plus. Perrenoud solea en sintonía para que, entonces, la relectura tenga sentido. Que además va ganando en contundencia de manera natural y ofreciendo un muy buen trabajo del pianista con su mano izquierda.
Blue in Green, también de Davis (¿o de Bill Evans?), cuenta con una versión excesivamente respetuosa y con el espíritu de Bill Evans (más que el del morocho MD) sobrevolando indisimuladamente.

Emira marca el retorno a las composiciones de Perrenoud y parece que hay que estar prestos y atentos. La tentación por subir el volumen se hace presente y no parece andar con ganas de desaparecer así nomás. La buena composición (que vuelve a coquetear con el flamenco y el judaísmo) refleja una vez más que el trío se conoce de perlas y que el reparto de egos es parejo.Alone Together, de Dietz/Schwartz, es aquí una balada convencional a pesar del contrabajo con arco de Müller. Nada que nos encante demasiado en esta versión previsible. Nax, de Perrenoud, es la pieza más breve de Logo, tocada a una velocidad que hace recordar al Cornelius Claudio Kreusch de Black Mud Sound. Menos de tres minutos precisos, contundentes y atractivos.

El álbum finaliza con You and the Night and the Music. Agradable sorpresa. El standard es transformado en un bolero, con un soberbio trabajo percusivo de Regamey, muy bien secundado por Müller y un Perremoud que bien puede hacernos creer que ha nacido en Cuba. Exquisitez, elegancia, belleza. Notable manera de cerrar un disco. Pero notable de verdad.

Logo es la primera entrega discográfica de Marc Perrenoud con su trío. O sea que el camino recién comienza. Pero no se ven obstáculos insalvables como para que el trayecto no se detenga.

Y hasta dan ganas de celebrar: ¡Ginebra para todos!